La tragedia por el deslizamiento ocurrido en la madrugada del martes 24 de junio en Bello y Medellín sigue dejando dolor en el Valle de Aburrá. Este sábado, las autoridades confirmaron el fallecimiento de una mujer que había sido rescatada con vida en la vereda Granizal, elevando a 23 el número oficial de víctimas mortales por este desastre.
El Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (DAGRAN) lamentó la muerte de la paciente, quien permanecía en estado crítico en el Hospital San Vicente de Paúl tras ser rescatada de entre los escombros:
“Lamentamos informar el fallecimiento de la mujer que fue rescatada en la emergencia en Granizal y posteriormente trasladada al Hospital San Vicente de Paúl en estado de salud crítico”.
El deslizamiento, provocado por una avenida torrencial, sepultó decenas de viviendas en los sectores de Altos de Oriente y El Pinar en la vereda Granizal, afectando también zonas del nororiente de Medellín, como Santo Domingo Savio, y dejando una de las peores tragedias naturales recientes en el área metropolitana.
Buscan a 8 desaparecidos
Los organismos de socorro continúan con las labores de búsqueda y rescate en medio de condiciones complejas y terreno inestable, que han impedido el uso masivo de maquinaria pesada por el riesgo de nuevos deslizamientos.
El director del DAGRAN, Carlos Ríos Puerta, explicó que la situación sigue siendo crítica:
“El movimiento en masa continúa activo, por lo que se insiste en la evacuación para las familias de los sectores Manantiales y Altos de Oriente 1 y 2”.
Hasta ahora, se reportan 8 personas oficialmente desaparecidas, mientras que cerca de 1.000 personas permanecen en albergues temporales, muchas de ellas con la incertidumbre de no saber si podrán recuperar sus hogares o volver a ver a sus seres queridos.
Un país en luto
En los albergues, las imágenes de familias que lo perdieron todo y de niños que aún no comprenden la magnitud de la tragedia reflejan el drama humano que vive la comunidad. La solidaridad de los habitantes de Bello y Medellín ha sido clave para brindar apoyo emocional y logístico a las familias afectadas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) anunció que se evaluarán medidas de reubicación y mitigación a largo plazo, mientras se mantiene la alerta en varias zonas del Valle de Aburrá por las lluvias persistentes que podrían generar nuevas emergencias.
Esta emergencia sigue siendo un recordatorio de la vulnerabilidad de muchas comunidades en zonas de ladera y de la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y adaptación al riesgo en el país.



