Seis mujeres colombianas, de las cuales una es pereirana y dos de Medellín, viajaron a Veracruz, México, a mediados de septiembre con la ilusión de trabajar en eventos y servicios de protocolo. Lo que parecía ser una oportunidad para mejorar sus vidas, se convirtió en una pesadilla, ya que sus familiares han perdido todo contacto con ellas desde el pasado miércoles, y temen que hayan sido víctimas de una red de trata de personas.
Las jóvenes, identificadas como Sofía Vásquez Giraldo (21 Pereira), Derlys Dayana Paneso Taborda (25), Yarlín Giraldo Soto (21), Maranyeli Michel Chacón Álvarez (20, de Cúcuta), Michel Daniela Morales (21, de Bogotá), y otra mujer cuya identidad aún no se ha revelado, viajaron con la promesa de trabajos bien remunerados. Sin embargo, al llegar a tierras mexicanas, les quitaron sus documentos y les exigieron pagar una exorbitante suma de dinero: 100.000 dólares, más de 420 millones de pesos colombianos, supuestamente para cubrir sus gastos de estadía.
El último contacto que tuvieron con sus familias fue irregular y angustiante. Derlys Dayana, por ejemplo, alcanzó a decir que se dirigían a un evento en Boca del Río, un lugar turístico en Veracruz, antes de que todo contacto cesara. Desde entonces, los teléfonos fueron confiscados y las mujeres fueron eliminadas de los grupos de WhatsApp donde se mantenían en contacto con otras colombianas.
“La sospecha fundamental es que eso es una trata de personas. La hipótesis es que la tengan encerrada, drogada en contra de su voluntad. No sabemos quién las tiene, nos han dicho que son mafias pues de allá de México”, relató el familiar de Derly Dayana, mujer que es madre de un hijo con el cual mantenía constante contacto hasta su desaparición.
Lo más alarmante es que la situación ha ido de mal en peor. Los familiares recibieron un mensaje exigiendo el pago de la enorme suma mencionada para liberarlas. Aunque no hay confirmaciones oficiales, los allegados de las víctimas temen lo peor: que las jóvenes hayan caído en manos de una organización de trata de personas que opera en México. La situación se complica aún más porque, según se comenta, la persona que las habría llevado a México, identificada como Yésica Anahí Ramírez Marín, alias Lilith, desocupó la vivienda donde estaban hospedadas y declaró que no se haría responsable por ellas.
Los familiares están desesperados. Aunque han buscado ayuda en todas las instancias posibles, incluidas la Interpol y el consulado colombiano en México, hasta el momento no han recibido apoyo efectivo. Mientras tanto, la angustia crece, y el tiempo corre en contra de estas seis mujeres, atrapadas en una situación que podría estar afectando gravemente su integridad física y emocional. “Hemos buscando a la Interpol, al Consulado de Colombia en México, a las autoridades de allá. Ya nos estamos moviendo porque estamos esperando una pronta respuesta del paradero de ellas”, comentó una de las familiares de Yarlín, quien trabajaba en un restaurante antes de viajar a México, seducida por la oferta económica que le iba a permitir darle un mejor futuro a su hija.



