Luego del atentado armado del que fue víctima el alcalde de Cartago, Juan David Piedrahíta, las autoridades locales y nacionales han tomado decisiones urgentes para reforzar su seguridad personal y la del equipo de gobierno municipal. El ataque, ocurrido el pasado domingo en zona rural del municipio, ha generado preocupación en distintos sectores y motivó la realización de un consejo extraordinario de seguridad.
Entre las principales medidas adoptadas está la solicitud formal a la Unidad Nacional de Protección (UNP) para que realice una evaluación urgente del nivel de riesgo del mandatario local, con el fin de determinar si es necesario un esquema de protección más robusto. Aunque actualmente cuenta con respaldo de la Policía Nacional, se busca ampliar las capacidades de respuesta ante eventuales nuevas amenazas.
El atentado ocurrió cuando el alcalde se desplazaba en un vehículo oficial que fue interceptado por hombres armados, quienes abrieron fuego. En el hecho resultó herido un contratista de la Alcaldía que oficiaba como conductor, pero su estado de salud no reviste gravedad, según los primeros reportes médicos.
Una de las revelaciones que más ha llamado la atención es que, durante ese fin de semana, el alcalde había renunciado temporalmente a su esquema de seguridad policial, situación que deja en evidencia un posible vacío de protección justo en el momento del ataque.
Además del refuerzo al esquema de seguridad del alcalde, el consejo de seguridad determinó instalar cámaras de vigilancia en los alrededores de la sede municipal y desplegar un equipo especializado de investigadores para esclarecer los móviles del atentado.
Se discutió también la necesidad de que los secretarios del gabinete cuenten con medidas mínimas de seguridad que les permitan ejercer sus funciones en terreno, especialmente en zonas sensibles, así como protocolos de actuación en caso de emergencias.
Las autoridades reiteraron su compromiso con garantizar la seguridad institucional en el municipio e hicieron un llamado a la ciudadanía a colaborar con información que permita avanzar en las investigaciones. Mientras tanto, se mantienen en alerta las autoridades locales para evitar nuevos hechos que alteren el orden público.



