Jugadores del Pereira denuncian crisis y señalan al presidente Álvaro López

La crisis del Deportivo Pereira dejó de ser un rumor y se convirtió en una denuncia abierta. Este jueves, referentes del plantel como Carlos Darwin Quintero y Juan David Ríos alzaron la voz frente a los medios de comunicación para exponer la crítica situación económica e institucional que atraviesa el club, señalando directamente la gestión del máximo directivo, Álvaro López Bedoya.

En declaraciones cargadas de frustración, los futbolistas describieron una realidad que según ellos se ha vuelto insostenible. “Estamos hablando de atrasos en la seguridad social y de salarios que ya completan casi dos meses sin pagarse. Pero hay compañeros a quienes se les deben hasta ocho meses, y eso es muy delicado”, denunció Darwin Quintero, uno de los líderes más experimentados del plantel.

El atacante también reveló que varios jugadores han tenido que pagar seguros médicos por su cuenta ante la falta de cobertura del club. “Hay compañeros que no han podido atender a sus familiares por la falta de salud. Esto es triste y vergonzoso para una institución profesional”, agregó con visible molestia.

Por su parte, Juan David Ríos, otro de los capitanes del equipo, respaldó las palabras de Quintero y calificó la situación como un acto de resistencia. “Hemos cumplido, entrenado todos los días con profesionalismo, pero ya no se puede más. Hay jugadores con hijos recién nacidos, otros sin dinero para el arriendo. Nosotros mismos nos hemos ayudado con lo poco que tenemos”, relató.

El mediocampista reveló que, en su caso, el club le adeuda seis meses de salario y reiteró que la plantilla ha seguido compitiendo únicamente por amor a la camiseta y a la hinchada. “No hemos dejado de entrenar, de poner la cara, pero todo tiene un límite. La gente no sabe lo que vivimos fuera de la cancha”, expresó.

Ambos jugadores coincidieron en que el presidente Álvaro López Bedoya ha incumplido reiteradamente los compromisos adquiridos con el grupo. “Nos ha dado su palabra varias veces y no la ha cumplido. Las cosas hay que decirlas como son”, sentenció Quintero, dejando en evidencia la falta de diálogo y soluciones por parte de la dirigencia.

La plantilla, además, evalúa la posibilidad de no presentarse al próximo partido como medida de presión para exigir el pago de sus sueldos y aportes a la seguridad social. “Sí, está contemplado. Es la única forma de que nuestros derechos sean respetados”, confirmaron los jugadores.

La situación podría agravarse aún más con la posible suspensión del reconocimiento deportivo del club, lo que afectaría no solo al equipo profesional, sino también a los trabajadores administrativos, utileros y personal técnico. “Esto va más allá de los resultados. Aquí hay familias afectadas, proyectos truncados y una falta de respeto total hacia quienes le dan vida a esta institución”, sostuvo Ríos.

Pese a la crisis, los futbolistas aseguran que su intención sigue siendo terminar el semestre con dignidad, pero piden una solución inmediata y transparente. “Pereira es una plaza hermosa, con una hinchada leal. No merecemos un directivo que avergüence a la ciudad. Esto debe cambiar”, concluyó Quintero.

La pelota, por ahora, está en el campo de la dirigencia. Mientras los jugadores exigen respuestas, la afición matecaña observa con preocupación cómo su equipo campeón de 2022 y orgullo de Risaralda se hunde en una de las peores crisis administrativas de los últimos años.

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