Andr?s Garc?a
Columnista
Inici? febrero y con ?l la contienda electoral, de cara a la Alcald?a de Pereira, la Gobernaci?n de Risaralda, Alcald?as Municipales, Consejos y Asamblea. Suenan muchos nombres. ?Hay candidatos por doquier! Algunos despiertan el inter?s de los votantes; otros dejan entrever la clara intenci?n de hacer camorra, a fin de ?negociar? su continuidad o retiro, a la caza de una buena oferta por parte de quien puntee en los listados de preferencia. Se cuecen alianzas. Algunas suman, otras restan. Algunas representan la vieja forma de hacer política; otras la renovaci?n de una clase dirigente cansada de los mismos con las mismas.
Sorprende el hecho de constatar el inter?s que muchos tienen por sobresalir a cualquier costo, llegando a eventos donde no han sido invitados, posteando fotos en sus redes sociales cuando meses atr?s su propio historial de publicaciones no se corresponde con la causa que hoy aseguran defender. Concentrados en aparecer como los favoritos de la opini?n p?blica enfilan bater?as hacia la conquista del voto del constituyente primario, en se?al de fortaleza ante quienes a priori tristemente grad?an de enemigos. Se conforman grupos de apoyo -en su mayor?a compuestos por personas de bien- celosos a la hora de defender a su candidato con u?as y dientes si es preciso, en tanto apuntan qui?n est? con ellos y ?qui?n en contra?, creando tensi?n en el ambiente.
Veo discursos que despiertan admiraci?n pero también los veo ventijulieros, en cabeza de aspirantes tibios disfrazados de candidatos serios, cuyas causas surgieron de la nada como la magia del gran Houdini, atentando en contra de la buena fe de un elector que at?nito observa c?mo ante sus ojos se erigen proyectos que prometen sin comprometerse, proyectos que al amparo de nobles causas sociales ocultan segundas intenciones personales, proyectos donde el inter?s de pocos camina más r?pido que el inter?s de todos.
Mucho pol?tico, poco liderazgo. Mucho ego, poca humildad. Mucho af?n de protagonismo, poca vocaci?n de servicio. Mucha pompa, poca sinton?a con la realidad de las comunidades. Mucho inmediatismo, poca visi?n de futuro. Muchos nombres, pocos que merezcan llegar. Se?ores Candidatos (as): ?El elector cambi?! La gente quiere propuestas innovadoras, realizables, concretas. Cero triqui?uelas, más ?tica. Cero ambici?n de poder, más intenci?n de servicio.
