Alvaro Rodr?guez H.
Columnista
En Risaralda, el Centro Democr?tico despu?s de volar alto y levitar, prefiri? colocar polo a tierra.
?Aterriz?? en medio de un di?logo elitista -por aquello de iniciar por donde era: las credenciales- y llegar a la sensatez. Es decir, ampliar para convertirse en un di?logo popular que incluya otros sectores como directoristas, figuras representativas, orden en la casa y remate de egos. La base.
Le queda una gran pendiente al CD en Risaralda en eso de avanzar en el espectro pol?tico en las regiones: definir, al menos en Pereira, si quieren alcald?a o gobernaci?n. Pero que se ?bajen de la nube? si persisten en apoderarse de todo. Producir?, sin lugar a dudas, un peligroso efecto contrario.? Todav?a tiene ?revoltura?? que amerita un laxante para adelgazar su apuesta política. Lo hecho por los congresistas María del Rosario Guerra -que tiene t?ctica y fondo pol?tico- ajust? el encuentro que favorece al CD al conciliar sue?os al lado de los doctores Alejandro Corrales Escobar y Gabriel Jaime Vallejo Chujfi, que tampoco pod?an ser desconocidos. Pol?tica de credenciales.
El se?or Presidente, Iv?n Duque, domin? a su antojo en Risaralda en 11 de los 14 municipios. Fueron para el Congreso, en Risaralda,? la segunda mayor votaci?n despu?s del liberalismo, al consolidar? 175.159 votos. Corrales tuvo 21.381 sufragios mientras que en Colombia cerr? con 30.380, ubic?ndose en el puesto 11 de senadores del total obtenido por el CD. Fue el partido más votado para el Senado en nuestro pa?s.
El abogado Gabriel, nuevo como Corrales? que dieron el gran zarpazo, se alz? con 23.698 votos. Hoy es Representante a la C?mara. Juiciosos y de talla. Han tenido luz propia en el Congreso y son de alta disciplina dentro del esquema pol?tico nacional del partido? de la ?mano firme, coraz?n grande?.? Del credo uribista que tanto arde y convulsiones provoca. El que profesa el valor de la seguridad y la virtud del orden.
Aunque no creo que sea un partido de ?expresi?n democr?tica de centro? como? se autodefinen en sus estatutos sino esencia de muchos partidos y c?mo dicen sus bi?grafos ?hasta de la izquierda democr?tica? aspiro que ese pulso permita conciliar tareas en la puja por llevar candidaturas prestantes a las alcald?as, concejos y Asamblea. Para ello, Durguez, el diputado y Gómez, el concejal de Pereira, han puesto un ladrillo -que al lado de los Congresistas relacionados- sin lugar a dudas, construir?n partido. Han hecho bien la tarea. Pueda ser que la tecnomermelada no tire al traste el afianzar el sello o el certificado de Partido, en ese af?n de registro de inter?s para encontrar aval. Ellos, creen saber qu? familia eligen ?abriendo la puerta para renovar nuevos liderazgos p?blicos y dignificar la política?.

