El hijo del exfiscal

Ángel Gómez Giraldo

El jueves 31 de octubre fue lo que yo llamo un día “colibrí”, por el corre corre y aleteo de las ventas informales en las calles y plazas de la trasnochadora y morena Pereira, pues  llegó con un sol tibio que permitió las ventas sin necesidad de paraguas.

 

A las 10:00 de la mañana de ese día yo también “revoloteaba” cual petirrojo, me gusta esta ave porque se dice que es carismática y la que más se acerca a las personas, por el pasillo que conduce a la sala de redacción de este diario. ¿El motivo? Dos personajes que días antes habían encendido en mí el mayor interés periodístico por sus inteligencias brillantes, ambos, siendo uno el padre y el otro el hijo.

 

La espera fue tan solo de unos cuantos minutos porque a las 10:05 se me anunció su llegada.

Primero fue el saludo con el hombre mayor a quien ya conocía y luego con el menor del que tenía apenas referencias.

Ahí tenía pues a mi disposición a Luis Ángel Velásquez, exfiscal de derechos humanos, de carácter forjado al fuego de la justicia, y su hijo de 12 años con un nombre a la altura de la Capilla Sixtina, Miguel Ángel.

Se puede ver que aunque es aún un niño se da el lujo de tener una personalidad desarrollada tempranamente. De entrada la impresión fue de inteligencia superior.

Sí, es un niño que parece no serlo por su comportamiento y expresión de adulto instruido.

Gallardo y esbelto gracias a una estatura que está por encima de su edad.

Traje a la moda y corbata de nudo bien elaborado al cuello. Pasos largos, seguros, y voz ya de hombre de palabra, me lo hicieron ver como a un viejo estadista o a un científico que se dispone a recibir el premio Nobel.

 

De sala

Una vez en la sala de visitas y en pleno diálogo en una perfecta combinación de las frases con el movimiento de las manos, inmensas, estilizadas, veo en él al expositor que domina auditorios.

Su padre Luis Miguel dice con algo de humor que su hijo nació con la caja de la inteligencia abierta, y que desde los 4 años mostraba un comportamiento serio nada propio de los niños de esta edad, más un aprendizaje rápido y destrezas en las artes en general, especialmente el de la música.

 

A los 5 años el niño Miguel Ángel ya sabía leer y escribir y en la biblioteca de la casa empezó a formar su brillante personalidad. “Me inicié con El Emilio de Jean Jacques Rousseu”.

Recordemos que este autor propone un desarrollo de educación para el niño desde la propia naturaleza  en cinco libros de acuerdo a las etapas del desarrollo infantil con el fin de formar un individuo libre y autónomo, capaz de poder valerse por sí mismo posteriormente en su estado social.

 

Debates

El Emilio y la Educación Física Escolar de Rousseau parece que supieron despertar en el niño tan poderosa inteligencia porque al llegar a la institución educativa Alfonso Jaramillo Gutiérrez, colegio en Pereira con una pedagogía o método de enseñanza bilingüe, protagonizó debates sobre las bombas nucleares y el pluralismo a escala global.

 

Allí mismo se atrevió a intervenir  en un foro filosófico, mostrando su talento.

Su formación cultural e intelectual hecha de manera personal y autónoma llevaron a los directivos del establecimiento antes mencionado a promoverlo de grado y hoy por hoy cursa el octavo, y su padre espera que sea promovido una segunda vez para obtener el título de bachiller cumpliendo las 14 años.

 

La educadora Amparo Maya, licenciada en ciencias sociales y diseño curricular, cree que estos niños así dotados  son promovidos por su colegio  como estímulo a sus capacidades intelectuales.

 

Admirado

Tenemos pues que este niño pereirano ha sido causa de admiración en los foros universitarios donde ha tocado con propiedad temas económicos, sociales, empresariales, filosóficos y en debates académicos en los que ha participado con excelente dicción pues al iniciar estudios secundarios obtuvo el primer puesto en un concurso de oratoria.

 

Tan sobresaliente estudiante, la LPVMUN Modelo de Naciones Unidas del Liceo Pino Verde lo exaltó como mejor delegado.

Ahora y después de aportar pruebas intelectuales y de probar sus capacidades cognitivas superiores, obtuvo el derecho a participar en el campamento de verano de la Unesco que se realizará el próximo año en Washington.

 

El padre afirma que el colegio Alfonso Jaramillo  aquí es centro para la mejor educación de niños superinteligentes porque ha entendido y proyectado a su hijo. Y subraya de manera convincente: “Mirando el colegio Alfonso Jaramillo, creemos en la educación pública”.

 

-¿Cómo se divierte un joven como Miguel Ángel Velásquez?

En el aprendizaje y debatiendo temas políticos, económicos y sociales de índole global ya que todo aquello que se hace con pasión es diversión.

 

¿Entonces como ve el futuro del país?

En manos de la juventud porque si es cierto que los jóvenes somos el 20 por ciento de la población, también lo es que somos el ciento por ciento del futuro.

 

¿Qué dice el coordinador del colegio Alfonso Jaramillo, profesor Orlando Cardona Marín de este niño pereirano en transición a una personalidad de sabio?

Que es  un niño supremamente talentoso, tanto que va adelantado en edad y grupo, es bilingüe y por ello líder del Modelo de Naciones Unidas.

… De él se podría decir mucho más, como que su inteligencia es bastante musical. ¡Si lo vieran interpretando el tiple en la Banda de Cuerdas Templadas de Risaralda!

 

El fin

Terminada la visita del exfiscal y de su hijo Miguel Ángel a este diario, abandonaron la sede periodística con una mezcla de satisfacción y orgullo.

Me pareció ver ir a Miguel Ángel por el camino que lo llevará muy lejos. Tal vez su progenitor lo acompañará como lo acompañó a la entrevista de El Diario ese jueves 31 de octubre de este año.

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