Luciano, el comunero

Angel Gómez Giraldo

Son las 8 de la noche y el hombre est? cansado del d?a y del tiempo de la vida. Es una v?ctima de la soledad que tortura.

No tiene a nadie y sin embargo sus ojos est?n fijos sobre la pantalla del televisor, pegado de su alcoba que es de paredes limpias sin ninguna otra decoraci?n. O a decir verdad, si la tiene, pero guardada en la billetera de cuero que el uso ha empezado a descoser y que le da volumen al bolsillo trasero del pantal?n azul y de corte cl?sico que usa casi a diario: tres estampitas de La Virgen Milagrosa.

 

La presentadora de noticias informa sobre algo que le llama la atenci?n: la retenci?n y secuestro de un soldado de la patria que viajaba en bus interdepartamental del batallín a su casa en per?odo de descanso, por parte de una agrupaci?n subversiva.

 

Sin quitar los ojos de la pantalla chica su mirada de macho siempre en ebullici?n no le permite pasar por desapercibido el hecho de que la lectora de noticias lleva esta vez más abierto que de costumbre el escote frontal de la blusa de donde le pareciera ver salir, ruborizada, la informaci?n period?stica.

Evocaci?n
Esto le sirvi? para recordar con la nostalgia de la papaya verde que, en vez de una, tuvo once novias en la ?poca en que la mujer no se acostaba con un hombre que no fuera su esposo.
?!Maldita sea!?, fue la frase de soliloquio que pronunci?.

Luego con la fuerza que produce la rabia de la frustraci?n amorosa, apaga el televisor y se echa a dormir vestido.
A la mañana siguiente despierta el d?a y despierta ?l con ese malestar de no haber so?ado en colores y la sed le ordena beber un vaso con agua.
Todo esto lo hace aqu? en el hotel Don Pancho de la calle 27 con carrera 4 de Pereira donde tiene habitaci?n con derecho a una mañana de dos ?tintos?, bebida con la que calienta a diario sus ilusiones.
?Me llamo Luciano D?az Arboleda, hecho con una hombr?a de galeote, ya que vine a Pereira cuando intentaba llegar al mar Pac?fico?.
Es cierto porque naci? por allí en el kil?metro 30 de la v?a al mar, entre Cali y Buenaventura, durante el año de 1951.
Como el mar le quedaba a?n retirado de la casa en un momento dado ech? para atr?s.
En el año de 1960, cay? aqu? en pereira con el baile del twist creado por Chubby Checke, un muchacho de apenas 20 años.

Hombre de sol que camina con la mirada al piso, Luciano hab?a dejado su mam? María Eva Arboleda para venir a Pereira a pelarle las papas a la abuela materna que pose?a una casa amplia en el centro de la ciudad.
A este man le gustaban la cantina, la cerveza y las mujeres, más como no ten?a dinero para darles, las muy listas tampoco le dieron hijos.

Entonces tenga de lo que le da la soledad a un hombre en la vejez.
Ahora en la edad en que el hombre necesita más de la compa??a de otra persona, levanta la cabeza a ver si ve uno de los hijos que no tuvo, que buena falta le hace.

-? Y, qu? pas? en su juventud?
– Pues no estudi? por estar acompa?ando a los conductores de buses interdepartamentales con quienes solo consegu?a el aguacate para el almuerzo.

El comunero
Sin embargo al llegar a la edad en que los hombres ya piensan que necesitan más de un par de zapatos, aprendi? que contra el individualismo est? lo comunitario y fue como si le hubiera brotado un capullo más al rojo del jard?n porque igualmente le aflor? el liderazgo que lo impulsa a servir a los demás sin esperar nada para s?.
Hoy por hoy, Luciano es reconocido como el comunero del centro de la capital de Risaralda.

Y lo conoce desde el cura hasta el obispo y del simple funcionario de la Administraci?n Municipal hasta el Alcalde. No habla duro pero lo escuchan porque habla por las comunidades del centro de la ciudad.
Lo ven sencillo como un monje por el Lago Uribe Uribe, la Plaza de Bol?var, la Galer?a Central, Las Garzas y hasta por Tur?n.

Con su sencillez a todo lo largo y ancho de la piel, y traje amplio de hombre masculino, se las cree todas cuando le dicen que es el comunero que más visualizan los ciudadanos quienes residen y frecuentan el centro de Pereira. ?Los representantes de las Juntas de Acci?n comunal, JAC, son la verdadera base de la participaci?n ciudadana en cada uno de los rincones del pa?s, en la medida en que la poblaci?n de un municipio se encuentre organizada?.
Un poco más lento ahora para sus desplazamientos a pie, consecuencia de un intento de infarto cerebrovascular, su visi?n se le ha desarrollado más para ver el peligro en la calle y no caer o dar traspies.

Con la prensa
Como si fuera un especialista en comunicaciones, Luciano tiene bien claro el papel de la prensa en la sociedad y visita con frecuencia la sede de esta empresa period?stica.
-Luciano, ?sabe qui?n es el periodista?
-Como s? qui?n era la que asaba las arepas en casa, mi mam?. Pues bien, amigo, el periodista es el que hace las noticia.

Hasta ha reconocido en nombre de la comuna que representa, la objetividad informativa de El Diario, haciendo entrega de un trofeo a su gerente, Luis Carlos Ram?rez M?nera.
Luciano, el comunero del centro de Pereira, recuerda que los alcaldes que más atenci?n le han puesto a los programas de Acci?n comunal han sido: Marta Bedoya, Juan Manuel Arango, Luis Alberto Duque e Israel Londo?o a los que solo les desea que puedan llegar al Cielo si no se dejan desviar por los ?ngeles de la corrupci?n a los profundos infiernos.

Que tal si les cuento que este hombre de cabeza inclinada, pero bondadoso, tiene ?ngeles que lo protegen y no lo dejan atropellar por esa m?quina aplanadora llamada soledad. Destaca a Luc?a Alvarez, Diego Osorio Puerta y Reinaldo C?rdenas.

-?Sus alegr?as?
-Proteger a los ni?os y a los ancianos.
Tendr? una nueva alegr?a que sin duda le pondr? a prueba su coraz?n de hombre de 69 años.
?Esto será el próximo 27 de abril, durante la celebraci?n de mis 69 años de vida?. Que los cumpla feliz.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -