La voz de alerta sobre la grave situación que vive este importante ecosistema natural fue dada por la Procuraduría Nacional Ambiental y Agraria y la Cárder. A la par, un abogado tolimense, Juan Felipe Rodríguez Vargas, logró que se declarara el parque natural como objeto de derechos.
El Parque Nacional Natural Los Nevados comprende territorio de Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima, allí se ubican el Nevado del Ruiz (el principal volcán activo de Colombia), los nevados de Santa Isabel y del Tolima y los paramillos del Cisne, Santa Rosa y Quindío. Esta área protegida fue creada con el fin de contribuir con la conservación de ecosistemas importantes a nivel mundial como tres de los glaciares que quedan para el país (Nevados del Ruíz, Santa Isabel y Tolima), ecosistemas de súper-paramo y páramo, humedales alto andinos y bosques alto andinos y andinos. Sin embargo, la presencia del hombre, la ganadería extensiva, los cultivos de papa, el cambio climático y el calentamiento global están acabando con esos glaciales en donde nacen los ríos y quebradas que abastecen de agua a más de dos millones de personas de estos cuatro departamentos. Recientemente el Tribunal Superior de Ibagué, atendiendo un proceso instaurado por Juan Felipe Rodríguez Vargas, abogado ambientalista radicado en la capital del Tolima y muy dedicado al cuidado de este ecosistema, declaró al Parque Nacional Natural de los Nevados como sujeto de derechos, lo que obliga a las autoridades territoriales y ambientales de su zona de influencia a prestarle toda la protección debida. Sobre el tema hablamos con Rodríguez Vargas.

En buena parte el glacial de estas cumbres ha desaparecido
¿Qué lo motivó a adelantar esta acción a favor del Parque?
Podría decir que son dos aspectos. Uno personal, porque mi mamá trabajó muchos años en el cañón del Combeima que es la entrada sur al Parque Nacional Natural Los Nevados, eso fue hace muchos años y tuve un vínculo en mi infancia con ese ecosistema y aparte de eso cuanto me titulé como abogado me decanté por el Derecho Ambiental y tengo una gran afinidad y empatía por todos los temas del Derecho Ambiental. A causa de algunos rumores y noticias que nos llegaban sobre el estado del parque, hice una investigación durante unos meses peticionando a las diversas entidades que directamente o indirectamente tuvieran que ver con el Parque Nacional y de esas respuestas, adquiridas en esa investigación, me percaté que el parque se encuentra en un estado lamentable, casi apocalíptico, lo que es muy grave ya que de los servicios ecosistémicos que genera el parque dependemos de más de tres millones de personas de los cuatro departamentos, especialmente las ciudades capitales como Ibagué, Pereira y Manizales
¿Qué tipo de acción presentó ante el Tribunal Superior?
El derecho durante muchos años ha tenido un enfoque antropocéntrico, es decir, ha girado en torno a las necesidades del hombre y en cuanto al Derecho Ambiental se avista los recursos naturales como recursos de apropiación meramente, pero ahora últimamente a raíz de unos cambios jurisprudenciales y los precedentes como es el caso del Río Atrato, la Corte Constitucional y un sin número de sentencias de la Corte Suprema de Justicia, los Tribunales y Juzgados de todo el país que han declarado como sujetos de derechos a sistemas ambientales como el Páramo de Pisba y el Parque Isla Salamanca, entre otros, ví la oportunidad de generar o crear una especie de protección mucho más allá de la que actualmente posee el Parque de los Nevados y con una declaratoria simbólica que es la que tiene que ver con los sujetos de derecho y aparte de eso sumada a una serie de órdenes que imparte el Tribunal, órdenes muy específicas y claras a las autoridades que tienen que ver con el Parque para qué generen un plan para su conservación a mediano y largo plazo
¿Cuál es el alcance del fallo?
Es algo muy importante. El Parque tiene la extensión que abarca cuatro departamentos, históricamente las autoridades regionales, las gobernaciones y las alcaldías que han tenido influencia en los parques y también la Unidad de Parques han actuado de forma descoordinada. Por ejemplo, no es la misma la gestión que se le da por este lado de la cordillera con la Corporación Autónoma Regional del Tolima con la zona de influencia del parque que es vital al igual que lo es lo que pasa al otro lado de la cordillera con la Cárder, con Corpocaldas o con la Corporación del Quindío. El fallo ordena volver a las entidades crear un comité y generar un plan de manejo ambiental serio, coordinado que apunte a evitar la deforestación, a controlar actividades humanas dentro del parque y a regular todo este tipo de situaciones que ponen en peligro la vida de más de tres millones de personas. Son órdenes muy claras y concisas. Además hay órdenes especiales a ciertas entidades que han sido más displicentes que otras, como es el caso de Cortolima o la Alcaldía de Ibagué que han tenido en un descuido total el área sur de la entrada al parque. También otras medidas que abarcan a la Procuraduría, Contraloría, a la Fiscalía que tiene que ver con la vigilancia efectiva que se tiene que hacer por los entes de control en los aspectos disciplinarios, penales y fiscales para la salvaguarda de nuestros activos naturales.
Y lo irónico es que algunas entidades incluso ambientales impugnaron esa decisión…
A mí me parece el colmo, por decirlo así coloquialmente, que muchas entidades comparezcan a los estrados judiciales manifestando que no hay degradación ambiental, tildando a la tutela de improcedente, asegurando que acá no está en riesgo la vida sino la actitud somera de derechos colectivos y que nos debemos ir por una acción popular, es decir tratan de atacar la tutela mediante acciones de forma ya que de fondo no pueden argumentar la situación que es una sola: la degradación del parque que pone en riesgo la vida de miles de personas. Esa es la actitud negacionista, lo reitero, hay unas entidades que yo quiero resaltar, como la Cárder que en un momento pudo haber estado en contra de la tutela pero que entró en razón y la verdad es sabio destacar que las entidades sean más empáticas con las comunidades y con el ambiente.

La laguna del Otún, donde nace el río del mismo nombre, hace parte del parque
¿Y qué pasa si se desacata?
La sentencia como tal es de inmediato cumplimiento, es decir no se necesita que sean ratificadas o revocadas por el superior jerárquico para que se cumpla. Acá no podemos esperar a entrar en ese juego de desacatar a la justicia, a ese juego que se va a convertir en un deporte nacional: desconocer las decisiones judiciales.
Biodiversidad del parque
Entre las especies de flora mas representativas de esta área protegida está el frailejón el cual se encuentra en la mayoría de las zonas de páramo del Parque, acompañado además por varias especies de romeros, pajonales y varias especies de árnicas del género Senecio. En las zonas de superpáramo se destaca el cacho de venado planta endémica de Colombia y fácilmente identificable por su particular forma y belleza. En las zonas de humedales se destacan los colchones de agua conformados por varias especies siendo Plantago rigida, la más común.
En los bosques alto andinos o bosques nublados se encuentran las palmas de cera, el árbol nacional de Colombia. Otras especies importantes son el siete cueros de páramo y los velillos del género, calabazos, campanos y guayabos. Aunque hay representatividad de muchas especies de aves, se destacan las siguientes: el periquito de los nevados, cotorra, cóndor andino, tororoi de Miller, pato andino, águila crestada, perdiz colorada, perico paramuno y terlaque andino. Sobresale el colibrí de páramo o chivito de páramo, endémico de la región y único en el mundo. Entre los mamíferos del Parque se encuentran: la danta de montaña, venado conejo, venado cola blanca, tigrillo y puma. También hay al menos 20 especies de murciélagos entre insectívoros, frugívoros y nectarívoros.



