Ricardo De los Ríos y Luis Alfredo Cardona son una especie de vidas paralelas: ambos son ingenieros, historiadores por vocación y serán los primeros en recibir un título honorífico del Programa de Historia de la UTP.
Mediante resoluciones 03 y 04 del 29 de septiembre, firmadas por Jens Mesa Dishington como presidente y Liliana Ardila Gómez como secretaria, el Consejo Superior de la Universidad Tecnológica de Pereira decidió otorgarles el título de Magister Honoris Causa en Historia a Luis Alfredo Cardona Tobón y Ricardo De los Ríos Tobón.
Este título honorífico, que se concede por primera vez en la trayectoria del programa de Maestría en Historia, les será conferido en una ceremonia virtual que se realizará el próximo viernes, 27 de noviembre, a las 4:00 p.m.. Cardona Tobón y De los Ríos Tobón, además del segundo apellido, comparten muchas cosas: son ingenieros, historiadores por vocación y dedicación y colaboradores asiduos de EL DIARIO.
Estos son los méritos que les reconoce la Universidad Tecnológica de Pereira.
Luis Alfredo Cardona Tobón
En la resolución 03 del 29 de septiembre, el Consejo Superior de la UTP explica las razones que motivaron esta decisión, explica que se trata de un “… reconocimiento a la labor y el trabajo de toda una vida al servicio de la región y del país, con un notable desempeño en la creación y desarrollo de diferentes organizaciones académicas, culturales y filantrópicas, así como el liderazgo en diversas iniciativas relacionadas con la investigación y la divulgación de la Historia, por lo cual, ha merecido la estima y el respeto en las esferas sociales y políticas del Eje Cafetero, en especial de la Universidad Tecnológica de Pereira”.
Más adelante agrega:
“El ingeniero Luis Alfredo Cardona Tobón ha contribuido a la comprensión de los procesos de colonización antioqueña, los conflictos por la tierra y la diversidad cultural de la región; es reconocido como una de las figuras principales de la intelectualidad en Risaralda y Caldas, con una amplia trayectoria humanística, con destacados méritos académicos y personales, lo que lo hace un digno merecedor de la distinción que por este acto se confiere. De igual manera, el ingeniero Cardona Tobón ha sido un ejemplo de entereza intelectual y recios arrestos éticos, en especial ha dado muestras de una encomiable disciplina académica y una vocación hacia el trabajo en equipo, lo que le ha permitido consolidar, al cabo de estos años, una importante obra histórica que contribuye, con muchos méritos, a identificar, rescatar y divulgar elementos y procesos claves de la construcción histórica y cultural de la región”.
Este historiador y cronista es ingeniero mecánico de la Pontificia Universidad Bolivariana de Medellín, presidente del Centro de Investigacion Históricas del centro-occidente de Colombia, profesor universitario y autor de más de diez libros de historias y de crónicas con base histórica. Hace doce años escribió “Quinchía messtiza”, el primer libro sobre la historia de su municipio y “Crónicas de Opirama”. Otras de sus obras son “Entre cerros y montañas”, “Los caudillos del desastre”, “Entre indios, curas y maiceros”, “Ruanas y bayonetas”, y el blog Historia y Región. Su labor académica se ha enfocado entres aspectos: rescatar la historia de Quinchía desde la riqueza de episodios y personas de las zonas rurales, del otro evidenciar la importancia de la lengua Umbra que es uno de los pocos bienes que quedan del patrimonio ancestral y contar la historia de las llamadas aldeas fantasmas o perdidas que aparecieron y desaparecieron a la vera de los caminos en el occidente del llamado Viejo Caldas.
Ricardo De los Ríos Tobón
Mediante la Resolución 04 del 29 de septiembre, la Universidad Tecnológica de Pereira reseña en los siguientes términos la vida y obra del otro galardonado, Ricardo De los Ríos Tobón:
“… es ingeniero electricista graduado de la Universidad Tecnológica de Pereira, presidente de la Academia Pereirana de Historia, partícipe en la creación del Capítulo Eje Cafetero de la Asociación Colombiana de Historiadores; ha divulgado y rescatado un sinnúmero de documentos claves para la construcción histórica y cultural de la región, sus aportes constituyen un ejemplo de dedicación y compromiso con los valores inherentes a las ciencias sociales, en las cuales ha sido personero oficioso en beneficio de la academia y la sociedad en general”.
Más adelante anota: “el ingeniero De los Ríos Tobón, merece plenamente este reconocimiento académico por parte de la Universidad, por su notable desempeño, como referente en múltiples obras y a partir de su ejercicio como columnista y sus reflexiones críticas sobre los usos del pasado y la Historia, haciendo más claro el rol público de los historiadores y cómo su oficio no es inocuo en las esferas sociales y políticas del territorio, exponiendo la influencia en la sociedad de una disciplina académica que lleva años en construcción, aclarando que los puntos de contacto entre academia y ciudadanía son múltiples y diversos, por lo cual ha merecido la estima y el respeto en las esferas sociales y políticas del Eje Cafetero, en especial de la Universidad Tecnológica de Pereira”.
Acerca de su trayectoria, hay que destacar que siendo aún joven y estado en el ejercicio de su profesión de ingeniero, De los Ríos Tobón realizó un trabajo histórico muy interesante sobre el proceso de desintegración del llamado Viejo Caldas el cual fue publicado por entregas dominicales en el suplemento Papel Salmón editado por el periódico La Patria de Manizales. Esta investigación le valió una mención de honor en el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolivar.
Su obra más reciente es el libro “CarlosDé. Biografía y Escritos” dedicado a rescatar la vida y obra de Carlos De los Ríos, quien fue un destacado dirigente político y hombre cívico, integrante de la Junta Pro Creación del Departamento de Risaralda y primer gerente de la Lotería del Risaralda. De esta obra biográfica, en dos tomos, se hizo una edición limitada porque estaba destinada a circular en el ámbito familiar, aunque varios ejemplares fueron enviados a las Academias de Historia y a las bibliotecas públicas como fuente de consulta.



