Gonzalo Hugo Vallejo Arcila

– Una de las razones por la que los astrónomos de todo el mundo cooperan entre sí, es que no hay una sola nación desde la cual se pueda ver la bóveda celeste completa. Esto podría convertirse en una parábola aleccionadora.
– Las oportunidades llaman a la puerta mientras que las tentaciones no piden permiso para entrar… Reza el viejo adagio que el susurro de la tentación puede oírse a más distancia que el estruendoso llamado del deber.
– Compadezco a la gente que pudiendo ver, es invidente”, fue la réplica del cantante Stevie Wonder a quien afirmaba que una de las mayores desgracias era haber nacido pobre, negro y ciego.
– Los templos sintoístas purifican la medianoche del fin de año con 108 tañidos de campanas por igual número de pecados cometidos por sus 80 millones de japoneses devotos.
– El escritor irlandés Jonathan Swift afirmaba que la sátira es una especie de espejo en el cual los que se miran ven generalmente los rostros de los demás, menos el propio.
– Anuncio a la entrada de un castillo inglés: “Es deber del anfitrión hacer que sus huéspedes se sientan como en su casa. Es deber de los huéspedes recordar que no lo están”.
– Comentario desprevenido de un abogado a un médico: “Nos pasa a todos… Algunos casos ganamos y otros perdemos… Lo importante es que en todos cobramos”.
– Explicaciones difíciles de dar: la ballena que se tragó a Jonás y luego lo regurgitó y el Big Bang: ¿Cómo diablos se dio la gran explosión si no había nada?
– Muchos prefieren vivir seguros en el puerto de la vida amarrados al malecón de la dependencia, que aventurarse por el proceloso océano de la libertad.
– Cierta vez una congregación de ricos en acto piadoso, decidió hacer rogativas con el fin de que el camello fuera más chico o la aguja más grande.
– En un sistema de creencias donde la conciencia individual se tornó gregaria, nadie garantiza que no vuelva a ocurrir un Awschwitz o un Gulag.
– Nuestras inconfesables tentaciones nos obligan a volvernos seres sin rostro ni nombre, libres de pronto y, muchas veces, indocumentados.
– La mayor prueba de que hay inteligencia extraterrestre es el hecho de que nadie haya intentado establecer contacto con nosotros.
– Es necesario tener una mente abierta, pero en ocasiones hay que cerrar sus puertas para evitar el efecto nocivo de ciertas ventiscas.
– La vida siempre se acerca a nosotros y nos invita a disfrutarla… Entonces damos un paso atrás y nos dedicamos a contemplarla.
– Embravecemos las olas del mar sólo con el fin de hacerle creer a los demás que son los únicos capaces de salvarnos del naufragio.
– Algunos seres humanos son como ciertos productos cuyo ofrecimiento es inversamente proporcional a lo que prometen.
– Cuando alguien nos pregunte si tenemos un minuto para escucharlo, debemos saber que por lo menos necesita veinte.
– La felicidad fue definida por un futbolista como un balón al que perseguimos con afán para luego darle un puntapié.
– En la prosperidad conocemos y tenemos amigos, en la adversidad nos damos cuenta de que carecemos de ellos.
– Cuando comenzamos a preguntarnos si es hora de irnos es porque ya se nos ha hecho demasiado tarde.
– Los congresos de negocios son importantes porque muestran de cuánta gente puede prescindir una empresa.
– La diferencia entre una convicción y un prejuicio es que aquella se puede explicar sin montar en cólera.
– No te deshagas del balde viejo hasta saber si el nuevo retiene el agua, reza el proverbio sueco.
– Piropo de un jeque árabe: “Tus ojos son como un pozo petrolífero y tu piel tan suave como el aceite”.
– Quien cree que la vejez es la época dorada, seguramente nunca tuvo una juventud emocionante.
– Tememos dar grandes pasos… Intentamos salvar un abismo a base de pequeños brincos.
– Un corrector de estilo es aquel que se gana la vida a costa de los errores de los demás.
– La vejez comienza cuando la casa resulta demasiado grande y el botiquín demasiado chico.
– La principal ventaja de no abrir la boca es que nadie puede repetir lo que dijimos.
– El peor momento para abrir la boca es cuando nos está llegando el agua al cuello.
– La comodidad es esa hermosa prisión donde están encerrados nuestros intereses.
– Quienes más se quejan de que no tienen tiempo son los que menos saben usarlo.
– Hay que desconfiar de aquellos que dicen que la edad trae consigo sabiduría.
– La cacería será un deporte noble el día cuando los animales lleven escopeta.
– La clave está en no hacer lo que no queremos que se conozca de nosotros.
– El tacto es el arte de convencer a los demás de que saben más que uno.
– Quienes huyen de la tentación generalmente dejan escrita su dirección.
– La gente siempre hace preguntas innecesarias… ¿Me entiende usted?
– Más importante que aprender a recordar, es descubrir cómo olvidar.
– En el infierno hay una ventana donde se divisa desde allí el paraíso.
– La vejez comienza cuando comenzamos a preocuparnos por ella.
– Tropezar no es malo, pero encariñarse con la piedra sí.
– Cualquiera puede llevar el timón en aguas tranquilas.
– Muchos confunden la imaginación con la memoria.
– Un adulto creativo es un niño superviviente.



