?ngel Gómez Giraldo
Cuatro mujeres j?venes que ya pisan la universidad con una inteligencia que les permite ?rumbiar? la noche del viernes, se toman la pista del club nocturno y sin parejo le ponen calefacci?n a una noche fr?a y sin luna en Pereira.? Bailan al ritmo de bachata playera que? cualquier observador podráa pensar que van a terminar en striptease.
Todos los ojos est?n dirigidos hacia la pista. M?s abiertos que lo que est? hoy en d?a el cl?set de un gay.
Pero no es de asombrarnos por esa forma tan art?stica de danzar si tenemos en cuenta que a la poblaci?n pereirana le vino la alegr?a del carnaval con los genes.
Sus ancestros bailaron como ellas y entonces Pereira naci? morena y trasnochadora. Ya alguien lo dijo: ?Podemos ignorar nuestro destino pero no nuestros genes?.
Si la ciudad es r?tmica apenas con r?o, qu? tal que tuviera mar: seráa puro mapal?.
Por esto es que estoy con sus hijos mas amorosos que la elogian as?: ? Pereira es un cari?ito?.
Pero veamos lo que dice la p?cara, picaresca y estirada historia de la Perla del Ot?n del siglo pasado, que los obreros y trabajadores del llamado Ferrocarril de Caldas levantaron improvisadas viviendas con tienda para vender aguacate, banano y licor, y para que hubiera parranda le agregaron mujeres.
?Se formaron as? parrandeaderos que fueron frecuentando los obreros de las cuadrillas, de afirmado, estampado y nivelaci?n de la v?a f?rrea?.
La ciudad en esos tiempos de comienzos del siglo XX no era ciudad, era un pueblo apenas en el estir?n de la adolescencia que quer?a despertar temprano con cuerpo? de ciudad, y sin embargo ?todas las noches ten?a dos horas de baile, pero la parranda de los fines de semana se prolongaba desde el s?bado en la noche, sin interrupci?n hasta el amanecer del lunes?.
Fueron para los obreros d?as de sol que se deslizaban sobre los rieles de acero que le constru?an al tren que llegaráa hasta Manizales y noches de licor y mujeres para botar cansancio y dolor en los huesos.
Seguramente las otras, las se?oritas, damas nacidas aqu?, siempre estuvieron bien sentadas para que el mito que ya ven?a espantando virtuosas no las moviera de sus sillas se?oriales.
Pronto aparecieron otras, mujeres más enjoyadas, tanto que fueron acusadas de haberle robado los aretes a la luna.
Esta concentraci?n de trabajadores y mujeres de la vida alegre termin? llam?ndose ?Las huellas del tigre?. Ser?a bueno saber el por qu?.
Algarab?a de mujeres tra?das de otras partes para encender rumba y pasiones masculinas. Noches adornadas con baile en un pueblo que ya ten?a ferias y carnaval.
Pero el r?o Ot?n no quiso aguantar más? lo que se hac?a a su orilla y a sus espaldas, y en noviembre de 1926 acab? con la rumba y la ?sinverguencer?a?.
? Pero fue como la noche del 27 de este mes que se meti? a ?Las huellas del tigre haciendo un estruendo de demonios para venir despu?s un silencio de muerte?.
El Ot?n a la altura del llamado puente del ferrocarril o de la m?quina, doscientos metros arriba del puente Mosquera, se hab?a represado para posteriormente aparecer la avalancha que arrastr? hombres, mujeres y ni?os. La desgracia cobr? 40 v?ctimas, se sabe.
Hoy por hoy, a los 92 años de aquel suceso, la ciudad es más grande pero menos rumbera pues el estudio y el trabajo no permite que la poblaci?n más joven se divierta con baile y licor desde el viernes hasta el amanecer del lunes. A pesar de la zona rosa que algunas veces tiene noche negra por la inseguridad homicida.
Un alto porcentaje de establecimientos p?blicos cierran el d?a domingo y lo confirma los administradores de El Cafet?n de la calle 21, la Viejoteca de la misma direcci?n y el de las Rosquillas Cale?as que se sirven con tanga todos los d?as menos el domingo.
Hace apenas dos años la secretaria de Gobierno de Pereira, Adriana Vallejo de La Pava ?trin??: ?Como algunos clubes sociales terminaron siendo bares y casas de lenocinio con funcionamiento de 24 horas, a partir de enero de 2018 empieza a regir el decreto que pretende controlar los horarios y as? todos tendrán horario similar a las discotecas, es decir de 3:00 de la mañana?.
La disposici?n produjo entre los propietarios de clubes nocturnos, bares y cantinas ?lcera y resaca cr?nicas. Mas lo que a m? me produce reconcomio es que en la C?mara de Comercio de Pereira aparecen registrados a la fecha de hoy 229 bares, 6 cantinas, tabernas 51, discotecas 46 y grilles 5. ?Ser? que no somos tan divertidos como dicen? La respuesta se puede adivinar: ?El viernes o el s?bado, rumba menos el domingo porque el lunes comienza la semana laboral y de estudio?.
Fuente: Historia y Memoria Cr?nicas In?ditas de la Historia de Pereira.


