Jorge Eduardo Murillo
Columnista
No podemos seguir con la tortura de salir a cualquier sitio de la ciudad y que no se encuentren parqueaderos como deben ser, además de eso es una odisea encontrar un parqueadero y resulta que está situado en lotes incómodos. Esto es consecuencia de una planeación inmediatista por parte de concejales y funcionarios de poca visión en Planeación Municipal. En campañas los candidatos prefieren hablar de otros temas que dan votos, por eso los invito a que se imaginen la ciudad a 20 años con una solución pragmática de movilidad desde hoy mismo. La movilidad se volvió tema de retóricos expertos en planificación urbana, mucha cháchara y pocas soluciones contundentes. Por eso buenísimo que se promueva la construcción de parqueaderos en altura. Sencillo, debemos pasar de salir a buscar parqueaderos en lotes pequeños que se copan permanentemente y pasar como en cualquier ciudad que planifique, a tener parqueaderos por todos lados, pero bien conceptualizados, unos en sótanos debajo de parques y espacios públicos abiertos, y otros en alturas. Acá ya habíamos hecho un buen ejercicio en unos parqueaderos debajo del parque de Ciudad Victoria, pero les falta modernidad. Allí se puede ver como debajo de un parque se optimiza un espacio; podemos pensar en otros parques similares. La opción de parqueaderos en alturas está inventada en otras ciudades, pero acá hacen un pequeño edificio y ya; se contentan con adecuar lotes y sótanos para las motos. Por eso la idea de motivar a los constructores y dueños de lotes es bien lograda; por todos los rincones de la ciudad se necesitan parqueaderos, Pereira es una ciudad comercial y tiene una gran población flotante de visitantes del eje cafetero y norte del Valle. El área comercial de Cuba, el sector comercial de Maraya, el centro y todos sus alrededores, la Circunvalar y los ex barrios residenciales de Alpes y Pinares, piden a gritos la construcción de muchos edificios en alturas para parqueaderos. Deben cumplir con todos los requisitos para este tipo de construcción y lo más importante, motivación económica. Para eso el Concejo Municipal tiene la obligación de ciudad, de aprobar el proyecto donde se darán beneficios tributarios de pago de predial. En pocos años la ciudad ofrecerá la posibilidad de ofrecer parqueo a la mano, para propios y extraños. Con seguridad, la movilidad mejorará sin planteamientos retóricos de cultura ciudadana; no tendremos colas que congestionan las entradas de los pocos parqueaderos que existen, llegaremos cumplidos a las citas y el comercio será el gran beneficiado.

