Cuando me siento humano empiezo a sentir que algo ha fallado, que me faltan las fuerzas, que no puedo seguir, que me siento cansado, así que me arrojo en la hierba a recobrar el aire que me está faltando y a preguntarle a las nubes por todos los sueños que se ha aplazado. Cuando me siento humano tengo hambre, frio, enojo, ira y cansancio; le recrimino a todo el mundo su participación en lo que me está pasando y empiezo a buscar culpables para sentir que es más fácil lidiar con lo que me pesa tanto. Entonces recuerdo que sí, que de humano tengo mi cuerpo pero de divino todo lo que no se ve y recuerdo que formo parte del poder que me ha creado.
Cuando recuerdo que formo parte del todo que es poderoso, me siento capaz, entonces el cielo se vuelve azul y las nubes de lluvia se empiezan a dispersar. Ya no me falta el aliento, apuro mi paso y camino sin descansar. No me da hambre, ni sueño, no siento ningún malestar. Con cada amanecer recuerdo esta dualidad, que vivo en la tierra pero vengo de otro lugar, que tengo un propósito y pronto lo he de encontrar.

Formo parte del poder que me ha creado
Otras opiniones
- Advertisement -
- Advertisement -
Te puede interesar
- Advertisement -
