John Fredy Zuluaga y La sociedad sin alma

Profesor catedrático de la Maestría en Filosofía de la UTP de Pereira, es John Fredy Zuluaga Duque, de un hogar construido con los más finos materiales del amor, allá en ese municipio de Risalda donde pareciera que los guayacanes bailan en las tardes al ritmo del viento: Belén de Umbría.
Descendiente de raza pujante/ revestidos de fama y honor/ ya tu insignia se muestra triunfante/ con destellos de luz y de sol/, dice su himno canción.
Sin embargo el realce que le da al profesor la dignidad de ser bastión del pensamiento en el alma mater no lo hace arrogante.
Es hombre al que la luz del espíritu lo construyó esbelto, enhiesto, de ojos oscuros pero con mirada indagante, investigativa.
Sus pasos son seguros y proporcionados con la estatura que tiene y que no es más ni menos que el promedio del hombre de la región cafetera de Colombia.
Además, solamente al mirarlo caminar, uno puede colegir que es arrastrado por una brillante personalidad.

En Pereira
Este dandy criollo llegó a la capital de Risaralda directamente del corriegimiento de Columbia, caserío fundado por ángeles mochileros que habían bajado del cielo a recorrer el mundo.
Sin embargo el catedrático es reiterativo al señalar que “vine a la Perla del Otún con mi familia en condición de desplazado de la violencia”.
Cierto, vino con su mamá Blanca Herminia Duque Grisales, mujer a la altura de la luna y con una entereza propia de personas triunfadoras ya que lo hizo vadeando el río de las dificultades sin soltar de la mano a su hijo John Fredy y cuatro más: Giovanni, hoy por hoy ingeniero industrial; Andrés Mauricio, filósofo; Stiven, matemático y María Jakeline, química.
Y con ellos Libardo de Jesús Zuluaga Marín, el esposo y padre de los hijos.
Este tan ponderado por ellos al recordarlo como hombre devoto y pregonero del amor que sembró en el hogar, pero el cual fue víctima de criminales que lo asaltaron y le quitaron la vida para robarlo mientras prestaba el servicio de taxista en esta urbe.
A pesar de todo, con una espiritualidad fortachona levantaron la moral y resistieron aquí.
Seguamente que esa abundancia de amor que tuvo el padre para con la esposa e hijos, fue factor importante en la formación de la excelente personalidad que hoy destaca a este profesor de la Tecnológica.

Su formación
Entonces con el apoyo de la madre, hermanos, parientes y amigos de verdad, estudiaba hasta dormido, y soñando en colores se vio triunfador, aplaudido por la sociedad.
Así fue como logró el Doctorado en Filosofía de la Universidad de Antioquia, Magister en Filosofía de la Universidad de Caldas y Licenciado en Filosofía de la Universidada Santo Tomás.
Con tanta sabiduría este ciudadano supo donde se encontraba la “guaca” del amor verdadero y llevó al altar para hacerla su esposa a una mujer bella e inteligente, de nombre Alexandra Cardona Montoya, ingeniera industrial que diseña los trajes para la felicidad.
Con estos un tesoro, la hija Isabel Sophia de 8 años.

Heredada
De esta manera el belumbrense, con una personalidad heredada, se fue al alma que según Santo Tomás es una substancia intelectual, ínfima en el orden de los seres intelectuales pero tan inmaterial y subsistente como los ángeles mismos.
De manera pues que el “profe” en la búsqueda de un porqué, terminó escribiendo el libro titulado “La sociedad sin alma” que presentó a consideración de los lectores en la pasada Feria del Libro de Pereira. Y su expresión fue de modesta satisfacción.

– ¿De verdad John Fredy, la sociedad está sin alma?
-Vea Ángel, en la construcción de la identidad personal el “Yo” es enajenado por una sociedaad desbordada, caracterizada por el nihilismo-hedonismo, gobernada por el espíritu tecno-científico sin humanismo y fundamentada en un Darwinismo social, cuya regla básica es el “sálvese quién pueda”.
Enfatiza asimismo que “el conocimiento de uno mismo es condición de posibilidada para ser feliz”. Añade siguidamente: “No es posible la felicidad sin saberse quién se es”.
La Sociead sin alma contó con los toques del Comité Académico Centro de Estudio I.A.I. (Ideas y Acciones Inteligentes), de los magisters Alexandra Cardona Montoya, Steven Zuluaga Duque, María Jakeline Zuluaga Duque, Andrea Katherine Cardona Montoya, Cristian Montoya Holguín, Fernando de Jesús Vergara Franco y como corrector de estilo el magister Mauricio Zuluaga Duque.
Luego de la entrevista al profesor catedrático en la que su esposa Alexandra estuvo presente, quiso un café especial de Belén y salimos a buscarlo a la carrera 9 entre calles 21 y 22 del centero de Pereira.
¡Ay el alma de la persona a la que amamos, todos le queremos llegar para saber a qué atenernos!

El profesor John Fredy Zuluaga Duque, con su libro “La sociedad sin alma”.

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