El Paisaje Cultural Cafetero fundamentalmente en su conjunto es una gran estética expandida que se presentaría como una forma de comprender el arte de los territorios de la declaratoria, asumiendo nuevos modelos de análisis alrededor de una estética que propone lineamientos para diferentes manifestaciones, ya no sujeto solamente a los condicionamientos de espacio- tiempo, y a la estética desde la óptica de las bellas artes, sino también a todo aquello que hace parte de la vida misma, de la cotidianidad de nuestras comunidades, de lo humano. El carácter estético, no solamente relativo a la expresión del arte, sino a fenómenos de la vida diaria en la herencia cafetera.
La representación de lo estético no solamente es relativo a la expresión del arte, sino a fenómenos de la vida diaria, afirman los estudios que hablan de aquel patrimonio prosaico nutrido de afectos cotidianos, de vocablos de todos los días, de imágenes de mañana y tarde, de objetos con la sal sudada El estudio de las estéticas expandidas en PCC, debe ocupar, entonces, aspectos relativos con la vida cotidiana, además de las bellas artes, la comprensión del tiempo y de un espacio humanado, identificando las sensaciones y emociones mediante, la sensibilización de los sentidos, lo que nutre el alma de este PCC.
La Educación Artística tendrá que acrecentar los estudios estéticos en el PCC y proyectos curatoriales, para interpretar lo bello más allá del arte, permitiendo nuevos escenarios de sensibilización, expandiéndose a elementos que hacen referencia a la vida respirada cada día, donde la capacidad de intelectualizar a través de sensibilidad, origine una apropiación espacio-temporal, que fomente un respeto por el arte en sus territorio permitiendo desde la óptica estética, quizás y finalmente, una apropiación social de la declaratoria del PCC como patrimonio de la humanidad;quizás y quizás siempre es posible.
LISANDRO LOPEZ MARTINEZ

