A poco de cumplirse dos meses desde el inicio de la huelga en el Ministerio del Trabajo, las tensiones entre el sindicato de trabajadores y los directivos continúan sin resolverse. El viceministro de Trabajo, Edwin Palma, explicó que la falta de comunicación ha sido un factor determinante en la prolongación del cese de actividades, complicando cada vez más la posibilidad de un diálogo fructífero.
La huelga, que comenzó el pasado 31 de mayo, ha sido marcada por demandas relacionadas con el pago de salarios y la compensación de tiempos de servicio no laborados. A pesar de un acuerdo firmado a inicios de julio, los voceros de la protesta decidieron mantener la huelga hasta que la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, se comprometa a dialogar directamente con ellos.
En una entrevista con la Revista Semana, el viceministro Palma, conocido por su trayectoria en el sector sindical, especialmente en el sector petrolero, comentó sobre su participación en las negociaciones y las dificultades encontradas. Palma afirmó que aunque su viceministerio tiene la responsabilidad de acompañar y tratar de solucionar el conflicto, los alegatos de incumplimiento hechos por los sindicatos recaen en la Secretaría General del Ministerio del Trabajo.
“Nosotros hemos estado allí, a través de la Dirección de Derechos Fundamentales. Pero esta es una huelga especial, está dirigida al Ministerio”, mencionó Palma, quien también criticó el manejo inicial de la huelga por parte de los directivos, sugiriendo que una solución temprana hubiera sido posible con mejor comunicación y manejo del conflicto desde el inicio.
Palma enfatizó que la falta de comunicación por parte del equipo de la ministra Ramírez ha sido un factor clave en la situación actual. “Esa falta de comunicación asertiva, a mi juicio, ha conducido a esta situación”, explicó. Además, el viceministro destacó que dividir a los empleados entre quienes querían trabajar y quienes querían ir a la huelga solo exacerbó el problema, creando una división que afecta la moral y la motivación de los trabajadores.
En cuanto a su relación con la ministra Gloria Inés Ramírez, Palma afirmó que es de carácter formal y profesional, sin conflictos internos significativos. “La ministra es la ministra. Ella tiene todas las herramientas, todo el poder. No tengo ninguna pelea con ella. Lo que he hecho es seguir trabajando”, declaró Palma, subrayando su compromiso con las promesas de campaña y su lealtad al presidente Gustavo Petro, quien lo designó en su cargo actual.



