Su médica personal, Raquel Pannone, informó en conferencia de prensa que Mujica presentó una “leve mejoría” en su estado general, pero debido a las dificultades para alimentarse, fue necesario realizar la operación. La intervención le permitirá recibir alimentos y líquidos de manera más eficiente, acelerando su proceso de recuperación. “Toleró todo el procedimiento sin problemas”, explicó Pannone.
La cirugía consistió en la colocación de una sonda gástrica a través de la pared abdominal, lo que permite administrar alimentos y medicamentos directamente en el estómago. Aunque se espera que el dispositivo pueda retirarse una vez que su esófago esté en mejores condiciones, la doctora aclaró que la sonda “podría permanecer por el resto de su vida”, ya que no hay un plazo determinado para su uso.
Mujica fue ingresado por tercera vez en un lapso de diez días debido a un cuadro de deshidratación, complicación que se suma a sus problemas previos de insuficiencia renal. A pesar de que su situación de cáncer de esófago se encuentra en remisión, la fibrosis ha dificultado su recuperación.
Según las declaraciones de Pannone, se espera que Mujica permanezca en la mutualista al menos por cuatro días más, mientras se evalúa su evolución. Aunque su estado general es delicado, la médica destacó que se encuentra estable y en “mejora discreta”. La comunidad uruguaya sigue con atención la evolución del estado de salud de uno de sus líderes más emblemáticos, quien ha manifestado públicamente que el tratamiento contra el cáncer lo dejó “deshecho”.
El cuadro actual de Mujica está relacionado con las secuelas del tratamiento contra el cáncer que culminó en junio pasado.