Jaime Castaño Torres
Columnista
La historia de la oposici?n en Venezuela da tristeza. Primero apareci? Enrique Capriles, descendiente de pol?ticos y no fue capaz de concitar al pueblo a su alrededor y fue f?cilmente sometido por el r?gimen, que inclusive lo encarcel?. Luego apareci? Leopoldo L?pez quien en su momento también alcanz? renombre pero no tanto respaldo popular y sucedi? lo mismo y a?n est? encarcelado.
A comienzos de este año apareci? un hombre joven, mesurado en su discurso, parec?a calculador y audaz y logr? concitar una gran mayor?a del pueblo a su alrededor que lo mantuvo blindado a?n cuando osadamente se autoproclam? Presidente leg?timo de ese pa?s y sus argumentos jur?dicos y la ilusi?n de democratizar la naci?n obtuvo reconocimiento Internacional y fue una detente para el dictador Maduro quien a rega?adientes no intent? detenerlo ni atropellarlo a pesar de haber obtenido reconocimiento como mandatario en Latinoam?rica y Europa. Hasta ah? todo marchaba color de rosa, pues ?l llamaba y el pueblo concurr?a y lo manten?a blindado.
Obtuvo apoyo internacional para llevar ayudas y medicinas a su sufrido pueblo y ah? fue la debacle. Cay? en la trampa de dejarse llevar por el ego y su ambici?n de participar en una seudo cumbre de presidentes latinos encabezados torpemente por Colombia y abandonando su pueblo en el momento que mas lo necesitaba se vino para C?cuta a pavonearse como triunfador sin haber comenzado siquiera la lucha.
Digo sin haber comenzado porque se dejaron comer el cerebro de un concierto de los mejores artistas del momento y lo planifican torpemente para el d?a anterior al llamado D?a D, o sea el del intento para pasar la ayuda. C?mo se les ocurre celebrar antes de ganar, antes de lograr pasar la ayuda. C?mo se les ocurre que una multitud expuesta a todo un d?a de inclemente sol va a estar en condiciones de emprender una empresa de la magnitud que pretend?an. ?C?mo se le ocurre al Comandante en Jefe de esa abigarrada oposici?n dejarla abandonada sin una direcci?n fuerte y visible y en la cual pudieran confiar, a pavonearse en territorio extranjero? S?lo puede calificarse como ?Guaid?n? por cometer semejante desatino. Y luego sigue en Colombia d?ndose cach? en la reuni?n de Bogot?, que no fue sino una rendici?n a más la dictadura, porque terminaron todos hablando de di?logos a sabiendas de que es con sordos que se van a dar.
?C?mo se le ocurre al torpe parlamentario colombiano que sale a gritar a los cuatro vientos por cu?l trocha hab?an podido evadir la guardia venezolana, olvid?ndose de que ese mismo camino lo habr?a podido recorrer de regreso? Pero pudo más la vanidad, la glorificaci?n sin lucha, la euforia torpe que la t?ctica. S?lo hicieron el oso, el rid?culo y malgastar la mejor oportunidad de ?xito. Lo elemental habr?a sido que ?l condujera sus huestes hasta la frontera en forma pac?fica pero amenazante por la cantidad y que uno de sus ayudantes hiciera la movilizaci?n desde Colombia usando maquinaria pesada para romper la barrera y avanzar en sentido contrario, o sea Colombia a Venezuela, para copar las fuerzas que los esperaban al coparlos por los dos frentes y de seguro hab?an pasado y habr?an sufrido menos bajas y se hab?a logrado el objetivo.
Pero la vanidad triunf? sobre la sensatez que tuvo hasta ese momento y hoy tendremos Maduro para rato, porque ni los gringos han sostenido su oferta de ?todas las posibilidades sobre la mesa? y el pueblo que abandon? para su paseo ya no le va a creer. Qu? lastima que se hayan cometido tantos errores en el momento más cercano que tuvieron los venezolanos de derrocar la dictadura.
Y Duque ya dio lora en todas partes para solo darle herramientas a su enemigo Maduro para que se le r?a en la cara como lo est? haciendo ?y a fe que lo merece!
