Un año después del fallecimiento del icónico artista colombiano Fernando Botero, su obra ha experimentado una significativa revalorización en el mercado del arte, según declara su hijo mayor, Fernando Botero Zea. “El legado del maestro Botero y su obra están más vivos y más vigentes que nunca”, asegura su hijo, quien junto a sus hermanos trabaja en la creación de la Fundación Fernando Botero, destinada a preservar y difundir la obra del artista.
Botero, quien falleció el 15 de septiembre de 2023 en Mónaco a los 91 años, sigue siendo una de las figuras más representativas del arte contemporáneo. Su estilo, caracterizado por figuras voluminosas que él mismo prefería no llamar “gordas”, ha adornado museos y espacios públicos en todo el mundo, y desde su muerte, ha sido objeto de una creciente apreciación tanto en el ámbito cultural como en el mercado.
Prueba de este interés es la inauguración de la exposición La grande mostra en el Palazzo Bonaparte de Roma, donde se presentan 120 de sus pinturas y dibujos. Esta muestra es la segunda exposición dedicada a Botero en la capital italiana en el último año, luego de la exhibición Botero en Roma, inaugurada en julio de 2023, con ocho esculturas monumentales instaladas en puntos emblemáticos de la ciudad.
El legado del maestro continúa expandiéndose con exposiciones programadas en distintas partes del mundo. Entre las más destacadas, habrá una muestra de esculturas monumentales en Basilea, Suiza, entre mayo y julio de 2025, y una retrospectiva en Singapur en diciembre del próximo año para conmemorar los 60 años de independencia de ese país. Además, se ha confirmado una exposición en Bakú, Azerbaiyán.
Sin embargo, Colombia aún no figura en el calendario de exhibiciones, aunque Botero Zea no descarta que en un futuro cercano se pueda organizar una muestra en su tierra natal, un deseo que el propio maestro habría aplaudido desde los cielos, según su hijo.
Además de mantener viva la obra de su padre, la familia Botero ha avanzado en la creación de la Fundación Fernando Botero, que estará basada en Suiza y se encargará de actividades como la elaboración de un catálogo razonado de su obra, la preservación de documentos y la organización de exhibiciones a nivel global.
El valor de las obras de Botero también ha experimentado un notable incremento. En noviembre pasado, su pintura Los músicos se subastó en Christie’s por 5,2 millones de dólares, estableciendo un nuevo récord. Poco después, su escultura Dancers se vendió por 4,6 millones de dólares en Sotheby’s.
“Sin duda alguna, el mercado del maestro Botero está muy saludable, muy vigoroso, con una tendencia hacia el alza muy clara”, concluyó Fernando Botero Zea, destacando que el reconocimiento a la obra de su padre sigue fortaleciéndose tanto en el ámbito cultural como en el mercado internacional del arte.



