Hoy, el mundo reflexiona sobre la lucha contra la violencia de género y su prevención.
Cada 25 de noviembre, el mundo conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una fecha que recuerda la urgente necesidad de erradicar las múltiples formas de violencia que sufren las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Esta conmemoración nació en honor a las hermanas Mirabal, brutalmente asesinadas en 1960 por su activismo político en República Dominicana, y se ha convertido en un símbolo de resistencia y reivindicación.
María Camila Guzmán, integrante de la Corporación Casa de la Mujer y la Familia Stella Brandde Pereira dijo, “hoy es una fecha que nos invita a sensibilizarnos y visibilizar las diferentes violencias que sufrimos las mujeres en todo el mundo. También nos recuerda la deuda pendiente de transformar prácticas que, como sociedad, debemos cambiar. Es un día para resaltar la importancia de la unión femenina, de politizar lo personal, de reconocer estas luchas en las calles y, sobre todo, de continuar con el trabajo pedagógico, que es fundamental para modificar los discursos que aún legitiman la violencia contra las mujeres.”
En este contexto, Adriana González Correa, abogada y docente universitaria, reflexiona sobre la importancia de visibilizar y trabajar desde distintos frentes para cambiar la realidad de millones de mujeres. “Más que celebrar, creo que esta fecha debe ser una conmemoración por todas las mujeres que han sido asesinadas, violentadas o agredidas por la violencia machista. Es fundamental reconocer estas realidades y, además, emprender un trabajo pedagógico que involucre a los hombres para transformar estas dinámicas de poder”, afirma.
Un sistema patriarcal que perpetúa desigualdades
Adriana subraya que, aunque las leyes reconocen la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la práctica dista mucho de esta premisa. “Hay un abismo enorme entre la norma y la realidad. Históricamente, las mujeres hemos sido relegadas. Desde la antigua Grecia hasta hoy, se nos ha excluido de espacios de poder y liderazgo. Esta desigualdad se refleja en todos los ámbitos: violencia doméstica, entorno laboral, política, ciencia y educación”, comenta.
En Colombia, por ejemplo, las mujeres enfrentan discriminación laboral significativa. “Aunque consiguen empleo más rápido tras graduarse de la universidad, dentro de los primeros cinco años los hombres ascienden más rápido y, en cargos de liderazgo, la desigualdad es evidente”, señala Adriana, citando estudios de organismos internacionales como la CEPAL.
La lucha continúa: leyes, compromiso y acción
A pesar de los avances legales, como las leyes que tipifican la violencia de género en sus distintas formas, Adriana resalta que el problema principal radica en la ineficacia del Estado. “En Colombia, el problema no es la ausencia de leyes, sino la falta de compromiso de las instituciones. Muchas veces, las mujeres víctimas se enfrentan a una justicia lenta e insensible. Esto no solo revictimiza, sino que desincentiva las denuncias”, explica.
Sin embargo, destaca que el cambio es posible gracias a la persistencia de las mujeres y a movimientos feministas que han impulsado importantes transformaciones. “Hemos avanzado mucho, pero falta más. Es clave que las mujeres jóvenes comprendan que los derechos conquistados no surgieron de la nada, sino de las luchas constantes de nuestras antecesoras”, recalca.
Un mensaje final: reflexión y acción
Adriana hace un llamado a la sociedad para cuestionar las formas de relacionarse entre hombres y mujeres, alejándose de dinámicas basadas en el control y la violencia. “Es necesario construir relaciones más equitativas y respetuosas. Y a nosotras las mujeres, nos toca seguir luchando, porque aún queda un largo camino por recorrer”, concluye.
El 25 de noviembre es una oportunidad para reflexionar, exigir justicia y trabajar en la construcción de un mundo donde las mujeres puedan vivir libres de violencia y discriminación.
“Como maestra y educadora, creo que el 25 de noviembre es una fecha para conmemorar la lucha contra la violencia de género, sensibilizar y tomar conciencia de que la violencia machista es real. Es fundamental contar con mecanismos, garantías, recursos y condiciones suficientes para ofrecer acompañamientos integrales a quienes enfrentan estas violencias, pero, sobre todo, trabajar en su prevención. Considero que ahí radica la fortaleza de la institución educativa y de la escuela” concluyó Camila.
Situación Risaralda
La presidenta de la Comisión de Equidad de Género y la Mujer del Concejo de Pereira, Carolina Herrera Taborda, destacó que, se busca fortalecer la atención a las mujeres víctimas de violencia, realizar un seguimiento estricto a los casos y mejorar la articulación entre las entidades responsables. Según la concejal, en lo corrido del año, la Fiscalía seccional Risaralda ha registrado 968 denuncias de violencia intrafamiliar contra mujeres, mientras que las comisarías de familia en Pereira reportan 1.639 casos; de estas, 27 mujeres han solicitado albergue, y la administración municipal les ha brindado protección. Lamentó que el Día de la Madre sea paradójicamente la fecha más violenta para las mujeres en Pereira y llamó a las autoridades a garantizar respuestas efectivas para atender esta problemática.



