En una operación conjunta entre las fuerzas de seguridad nacionales y organismos internacionales, fue capturado alias “Negro Nicolay”, un peligroso cabecilla de las disidencias que figuraba en la lista roja de la Interpol. Este individuo era considerado una de las principales amenazas para la seguridad en la región debido a su liderazgo en actividades delictivas como el narcotráfico, la extorsión y la violencia armada.
José Ernesto Rivas Mosquera, conocido como alias Negro Nicolay y segundo al mando del frente Marco Aurelio Buendía, fue capturado durante labores de registro y control realizadas en Puerto Rico, Caquetá.
Alias “Negro Nicolay”, era buscado por la Interpol por diversos crímenes, incluyendo el secuestro y asesinato de civiles, así como su participación activa en el tráfico de drogas hacia mercados internacionales. Además, se le atribuye el control de rutas estratégicas utilizadas para el traslado de estupefacientes y armas.
Un golpe contundente contra las disidencias
El ministro de Defensa calificó la captura como un “golpe contundente” contra las estructuras criminales que operan en el suroccidente del país.
Alias “Negro Nicolay” también era conocido por su influencia en comunidades vulnerables, donde imponía su control a través de la intimidación y el reclutamiento forzado de menores de edad. Este tipo de prácticas había generado un clima de terror en las zonas bajo su dominio, exacerbando la crisis humanitaria en la región.
Proceso judicial en marcha
Tras su captura, alias “Negro Nicolay” fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a la capital, donde será puesto a disposición de las autoridades judiciales. Se espera que enfrente cargos por homicidio, secuestro, tráfico de drogas y otros delitos relacionados con su rol dentro de las disidencias.
La colaboración entre las fuerzas armadas y las agencias internacionales ha sido fundamental para desarticular redes delictivas como la liderada por alias “Negro Nicolay”. Las autoridades han reiterado su compromiso de continuar las operaciones contra estas estructuras ilegales que amenazan la estabilidad y el desarrollo del país.
Reacciones en la región
La captura de este cabecilla ha generado reacciones positivas entre la población y organizaciones defensoras de derechos humanos, que ven en este hecho una oportunidad para avanzar hacia una mayor seguridad y justicia. No obstante, también persisten las preocupaciones sobre el posible reacomodo de las estructuras criminales tras la caída de uno de sus principales líderes.
Con la captura de alias “Negro Nicolay”, el gobierno reafirma su lucha contra las disidencias y el crimen organizado, en un esfuerzo por devolver la tranquilidad a las comunidades afectadas y fortalecer el estado de derecho en el país.



