Risaralda enfrenta un panorama preocupante tras el reciente informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que declara a los 14 municipios del departamento en riesgo alto debido a las condiciones climáticas actuales. La probabilidad de crecientes súbitas y deslizamientos de tierra tiene a las autoridades en alerta máxima.
El Ideam ha emitido una alerta naranja para el río San Juan Alto y sus afluentes, lo que representa un riesgo directo para los municipios de Mistrató y Pueblo Rico, situados en el occidente del territorio. Este nivel de alerta implica un alto potencial de crecientes súbitas, por lo que las autoridades han reforzado la vigilancia en estas áreas.
En cuanto a los ríos Otún, San Eugenio y Risaralda, la alerta ha sido elevada a amarilla. Este nivel de precaución afecta a varios municipios, entre ellos Santa Rosa de Cabal, Dosquebradas, Marsella, Apía, Balboa, La Virginia, Pereira y también Mistrató. La atención en estas zonas es prioritaria debido a la posibilidad de desbordamientos que podrían impactar a las comunidades cercanas.
Alfredo Muñoz, director de la Defensa Civil Seccional Risaralda, ha informado que también existe un riesgo considerable de deslizamientos de tierra en los municipios de Belén de Umbría, Dosquebradas, Marsella, Pueblo Rico y Santa Rosa de Cabal. Este fenómeno podría intensificarse debido a las lluvias constantes que han caracterizado los últimos días.
Cabe recordar que, a mediados de diciembre, el Ideam había pronosticado una temporada de sequía para los primeros tres meses del año. Sin embargo, las intensas precipitaciones recientes han desmentido este pronóstico, generando un escenario crítico para la región.
Desde la Dirección de Gestión del Riesgo se ha reiterado un llamado a la población para que evite realizar actividades recreativas, como paseos de olla, cerca de los cuerpos de agua, ya que esto podría derivar en tragedias. Además, se recomienda mantenerse informados a través de los canales oficiales y evitar la propagación de información falsa que pueda generar pánico colectivo.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y trabajando en planes de contingencia para minimizar el impacto de las lluvias en el departamento. La colaboración de la comunidad es clave para superar esta emergencia climática.



