Ejército refuerza seguridad en la frontera Risaralda-Chocó para contener incursiones del ELN

En respuesta a la creciente preocupación por la presencia de grupos subversivos en la frontera entre Risaralda y Chocó, el Batallón San Mateo, bajo el mando de la Octava Brigada del Ejército Nacional, ha desplegado dos grupos especiales en la región. La estrategia busca contener la incursión de miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes han sido acusados de llevar a cabo acciones violentas contra transportadores que circulan por esta zona.

El coronel Mario Alberto Celis, comandante del Batallón San Mateo con sede en Pereira, explicó que las operaciones están centradas en el municipio de Pueblo Rico, particularmente en los límites con el departamento del Chocó. “Estamos realizando un despliegue estratégico con dos pelotones distribuidos a lo largo de la carretera y unidades militares en el corregimiento de Santa Cecilia. Nuestro objetivo principal es garantizar la seguridad de la región y evitar que el ELN logre establecerse en este territorio,” afirmó el oficial.

Varios transportadores han reportado ser víctimas de extorsión en la frontera entre Risaralda y Chocó. Según testimonios, los presuntos miembros del ELN detienen los vehículos cerca del sector conocido como Tabor, donde intimidan a los conductores y exigen dinero bajo amenazas de incendiar los automotores en caso de incumplimiento.

Esta situación también ha generado alarma entre las comunidades indígenas de la región. Líderes locales han denunciado que con frecuencia observan a individuos armados, que identifican como miembros del ELN, transitando cerca de sus resguardos mientras cruzan entre los dos departamentos. La presencia de estos grupos representa un riesgo para la tranquilidad y seguridad de los habitantes de la zona.

El despliegue militar en Pueblo Rico es parte de un esfuerzo más amplio de la Octava Brigada para contener la actividad subversiva y proteger a las comunidades vulnerables en esta región fronteriza. Según el coronel Celis, las operaciones incluyen patrullajes constantes y puestos de control para garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad y prevenir nuevas acciones delictivas por parte del ELN.

“Continuaremos trabajando de la mano con las autoridades locales y las comunidades para garantizar que esta región recupere la paz y la seguridad que merece,” enfatizó el comandante.

La situación en la frontera entre Risaralda y Chocó sigue siendo delicada, y las autoridades instan a la ciudadanía a reportar cualquier actividad sospechosa que pueda contribuir a prevenir actos violentos o extorsivos. Mientras tanto, el Batallón San Mateo reafirma su compromiso de proteger a la población y mantener la soberanía en esta región estratégica del país.

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