En medio de la grave crisis humanitaria, política y económica que atraviesa Venezuela, la senadora colombiana Paola Holguín, miembro del partido Centro Democrático, expresó su respaldo a la propuesta del expresidente Álvaro Uribe Vélez para una intervención internacional en el país vecino. Holguín calificó la medida como “legítima, legal, urgente y pertinente”, en respuesta a las violaciones de derechos humanos y el impacto de la crisis venezolana en la estabilidad de la región.
El expresidente Álvaro Uribe, desde Cúcuta el pasado 11 de enero, pidió abiertamente una intervención militar internacional para destituir al dictador Nicolás Maduro, quien recientemente asumió su tercer mandato consecutivo, en medio de fuertes críticas y cuestionamientos por parte de la comunidad internacional. Uribe manifestó su apoyo a los líderes opositores Edmundo González y María Corina Machado, y enfatizó que el régimen de Maduro representa una amenaza para la región.
“La dictadura debe ser desalojada del poder mediante una intervención extranjera y el ejército venezolano”, declaró Uribe, haciendo alusión a los riesgos del comunismo y destacando su preocupación por el posible “contagio” que podría afectar a Colombia. En su discurso, recordó episodios históricos y reuniones con el fallecido Hugo Chávez, además de evocar la figura del libertador Simón Bolívar.
Por su parte, en un video difundido en sus redes sociales, la senadora Paola Holguín argumentó que el derecho internacional respalda la intervención en situaciones donde un país enfrenta crisis internas que ponen en riesgo la paz y la estabilidad regional o cuando se registran violaciones sistemáticas de derechos humanos. Holguín invocó la doctrina de la “responsabilidad de proteger”, adoptada por la Asamblea General de la ONU en 2005, y citó instrumentos legales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Estatuto de Roma.
“La crisis política y humanitaria en Venezuela constituye un grave problema para la seguridad internacional. Por eso, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas puede y debe intervenir”, afirmó Holguín. Además, recordó que Uribe, desde 2016, había señalado la necesidad de medidas internacionales ante el deterioro de la situación en Venezuela. 
La senadora enumeró una serie de hechos que, a su juicio, justifican la intervención: más de 9.000 asesinatos en la última década, miles de presos políticos, desapariciones forzadas y un éxodo de más de 8 millones de venezolanos. “¿Hasta cuándo y hasta dónde? No bastan estos hechos atroces para movilizar a la comunidad internacional”, cuestionó Holguín, quien también criticó duramente a quienes se oponen a la propuesta, calificándolos como “cómplices de la narcodictadura”.
En contraste, el presidente colombiano Gustavo Petro reaccionó a las declaraciones de Uribe con un mensaje difundido en la red social X (antes Twitter), donde enfatizó el impacto devastador de los conflictos armados en los jóvenes y advirtió sobre las consecuencias de un conflicto entre Colombia y Venezuela. “Una guerra sería un error histórico con consecuencias profundas para las futuras generaciones”, expresó Petro.
La propuesta de intervención internacional resurge en un contexto de creciente deterioro en Venezuela, con denuncias constantes de violaciones de derechos humanos, colapso económico y una migración masiva sin precedentes. Para Holguín, la acción internacional es imperativa: “Es ahora o nunca para tomar medidas concretas que frenen el deterioro de la situación en Venezuela”.
El debate en torno a esta propuesta promete intensificarse en los próximos días, polarizando aún más las posturas en Colombia y en la región sobre la mejor manera de abordar la crisis venezolana.



