Jairo Arango
La entrevista con Francisco Londoño ofrece un recorrido profundo por la evolución
de Pereira y su planeación urbana. Su experiencia personal e internacional arroja
luz sobre los aciertos y desafíos en la historia de la ciudad. Desde el impacto del
tranvía como símbolo de modernidad hasta los retos actuales de planeación,
Francisco subraya la importancia de aprender del pasado para construir un futuro
más conectado y sostenible.
Su énfasis en modelos de ocupación claros, una planeación regional coherente y
la recuperación del espacio público destaca como una hoja de ruta para Pereira.
Proyectos como el Plan Ardeco, el Plan Mendoza y Ciudad Victoria son hitos que,
aunque incompletos, dejaron bases importantes. Sin embargo, persiste el desafío
de dar continuidad a estas iniciativas, integrando visión, ejecución y sostenibilidad
en cada nuevo paso hacia el desarrollo urbano.
¿En qué entidades del sector público ha trabajado?
Inicié mi carrera en Planeación Nacional en los años 70 donde participé en el
Modelo de Regionalización de Colombia en la presidencia de Carlos Lleras y el
programa de Ciudades Intermedias. Luego, en 1974, Iván Marulanda me invitó a
ser jefe de Planeación de Pereira, cargo en el que aplique los aprendizajes en
Europa con la peatonalización de la Calle 18 y la calle 22, además la ampliación
de los andenes para los peatones en las carreras séptima y octava. También
lideré Planeación en la Universidad Tecnológica, en una época donde los letreros
de protesta marcaban el entorno universitario. En 1987, asumí el reto de ser el
primer Coordinador del CORPES de Occidente, una entidad que en su momento
funcionaba como fue concebida: Descentralizada y sin politización. Además,
trabajé en el IGAC, donde gestioné proyectos claves especialmente en la Mojana,
y en el FOPAE en Bogotá, contribuyendo en la prevención de riesgos en zonas
vulnerables. Mi última etapa fue como profesor en la Universidad Católica, donde
transmití mi experiencia a nuevas generaciones.
Desde su perspectiva, ¿qué impacto tuvo el tranvía en el desarrollo económico y
la conectividad de Pereira tras su inauguración en 1927?
El tranvía fue fundamental para Pereira. No solo conectaba el centro con la plaza
de ferias, sino que también impulsó el comercio y fomentó una vida urbana activa.
Su impacto trascendía la movilidad, convirtiéndose en un símbolo de modernidad y
progreso. Era más que un medio de transporte; representaba el espíritu de una
ciudad en crecimiento. Sin embargo, como pasa con muchos proyectos en
Colombia, el tranvía sucumbió ante la falta de continuidad política y el avance de
intereses privados.
Qué impacto social tuvo el tranvía en la vida cotidiana y en la relación entre
barrios?
El tranvía generó orgullo y un sentido de pertenencia en los pereiranos. Conectaba
puntos estratégicos, facilitando la interacción entre comunidades. Era un medio
accesible y confiable que permitía a la gente moverse con facilidad. Además, su
presencia marcó una época, inmortalizada en fotografías que hoy son parte de la
memoria histórica de la ciudad.
El tranvía conectaba zonas como el Danzig en la entrada a Kennedy, con la calle
40 donde hay hoy una cárcel y con otros barrios. ¿Fue esto importante?
Definitivamente. Este sistema unió comunidades y facilitó la movilidad de manera
eficiente. Era una herramienta vital que conectaba sectores claves de la ciudad,
fomentando el comercio y la vida social de Pereira.
¿La gente quería el tranvía?
Claro que sí. Era un motivo de orgullo, un reflejo tangible del progreso. Sin
embargo, en Colombia tenemos la mala costumbre de no cuidar lo que funciona.
Dejamos que sistemas únicos, como el tranvía o el trolley en Bogotá,
desaparecieran por falta de visión y voluntad política.
¿Influyó el tranvía en la percepción de progreso y la identidad de Pereira?
Sin duda. El tranvía simbolizaba modernidad y colocaba a Pereira en un nivel
comparable al de otras ciudades avanzadas. Fue parte esencial de nuestra
identidad urbana.
Desde una perspectiva histórica, ¿cuál fue el papel del tranvía en la
transformación urbana de Pereira?
Fue un catalizador de cambio. Ayudó a expandir la ciudad, fomentó el comercio y
consolidó su carácter urbano. Su impacto fue crucial para el desarrollo estructural
y social de Pereira. Desafortunadamente, el tranvía fue eliminado debido a
decisiones políticas y accidentes trágicos que impactaron su aceptación. Fue
reemplazado por buses contaminantes y menos eficientes, una decisión que
debería revisarse a fondo.
¿Sería conveniente retomar el tranvía como transporte público?
Aunque tiene un encanto nostálgico, no es viable en el contexto actual. Hoy,
sistemas como el trolley, que no requieren rieles, ofrecen una solución más
moderna y eficiente. el Megabús en Pereira igualmente es un sistema que Bogotà
como “Transmilenio” internacionalizó como un sistema integrado de transporte de
gran eficiencia
La peatonalización
La peatonalización del centro, como se ha hecho con la Séptima y la Octava, es
un ejemplo a seguir. Ciudades como Barcelona y París han transformado avenidas
en espacios verdes y peatonales. Pereira podría beneficiarse enormemente de
iniciativas similares. Las ciudades modernas están priorizando el espacio público y
los sistemas peatonales y de ciclo vías, debemos invertir en mejorar la movilidad
para peatones y ciclistas. Esto es clave para construir una ciudad sostenible y
amable. No quiere decir que hay que acabar con los automóviles, lo que están
haciendo es “Apaciguar “el tráfico, limitando su velocidad y sus posibilidades de
movimiento en zonas donde predominan el espacio público los parques y las vías
peatonales y para los ciclistas. Ciudades como Copenhague han convertido el
centro totalmente en espacio Público y en Ámsterdam el 70% de la movilidad es
en Bicicleta. El concepto de ciudad de 15 minutos es interesante, pero requiere
planificación rigurosa. Claudia López en Bogotá dio un buen paso al reorganizar
barrios y crear vecindarios funcionales. Pereira necesita adoptar una visión similar,
adaptada a su realidad local.
A partir de los planes iniciales como el Plan Ardeco, ¿se lograron ejecutar sus
directrices?
Aunque hubo avances, especialmente en el plan de ARDECO muchos planes no
han logrado orientar el crecimiento de Pereira y la Ciudad Región por carecer de
modelos conceptuales y de ocupación del territorio, la ley 388 está obsoleta y la
han convertido en una colcha de retazos. En Medellín, por ejemplo, en 1983,
elaboramos en equipo para el alcalde Juan Felipe Gaviria el “Plan Metropolitano
para la consolidación de la Metrópoli” basado en el concepto de Planeación
Estratégica multiescalar, que fue en 1974 el Nuevo sistema de Planeación en
Inglaterra, en el que me forme. Este plan fue exitoso y sirvió de Marco de
Referencia para las Zonas Norte y Sur del Área Metropolitana
¿Y qué opina del Plan Parcial de Ciudad Victoria?
Fue liderado con gran acierto por la Alcaldesa Martha Elena Bedoya y Marta
Alzate como coordinadora de un gran equipo. Aunque tuvo falencias, como la
eliminación de via clave y no se pudo controlar el precio de la tierra para la
construcción de las viviendas fue un precedente importante de renovación urbana
en Colombia. Este proyecto marcó un antes y un después en la forma de concebir
el desarrollo en Pereira.
RECUADRO
¿Quién es Francisco Londoño?
“Yo soy un pereirano que ha sido testigo de la transformación de nuestra ciudad,
desde sus calles empedradas hasta su modernización. Crecí en una Pereira más
tranquila, recorría sus calles cuando aún no estaban pavimentadas y viaje mucho
en el Tranvía, lo que despertó mi curiosidad por el crecimiento y la movilidad en
las ciudades, aunque como adolescente no lo comprendía del todo decidí estudiar
Arquitectura en la las universidades, Javeriana en Bogotá, donde me impacto
viajar en el Trolley -sistema eléctrico pionero de transporte masivo y en La
Universidad Bolivariana de Medellín, en la cual gracias al enfoque en Urbanismo,
se despertó mi interés por conocer, en Europa, el desarrollo de las ciudades y su
relación con el transporte. Recién graduado en 1966, viajé a Londres para estudiar
urbanismo, y conocer en la práctica el programa Regional de New Towns y los
nuevos enfoques ambientales del sistema de transporte urbano para la protección
de los peatones y el Espacio Público. En un recorrido de visita a experiencias en
varios países de Europa me impacto el uso del tranvía en todos los países que
visite y especialmente en Praga por lo extensa de la red. Estas experiencias
definieron mi visión y vocación como urbanista.



