Huecos de horas y huecos de meses

Recuerdo que hace unos tres años en la esquina antes de la Glorieta de Pinares con calle 14, en el sentido Álamos Pinares, hubo un daño en un tubo de acueducto que requirió la intervención de Aguas de Pereira. El diámetro de lo que se intervino creo que tendría, a lo sumo, un metro cuadrado, y recuerdo con mucha claridad, por las incomodidades que generó en la vía, que esa intervención, incluido el “cerramiento”, duró más de un mes¡ Sí, estuvimos en esa vía a un solo carril con semejante tráfico por más de un mes por una mínima intervención. 

No creo que sea otra cosa que desidia y falta de sentido público de los contratistas o la gerencia respectiva de entonces. No tener sentido de lo público es no cuestionarse, en este caso, si se estaba afectando a un número importante de pereiranos, no preguntarse si se podrían acelerar los tiempos; no tener ese sentido de lo público implicó que todos los involucrados fueran ajenos a las molestias, trancones e incomodidades que generó esa pequeña intervención.

Hace un par de meses, en esa misma vía, en ese mismo sentido Álamos Pinares, pero doscientos metros antes del daño mencionado, observé, cuando pasaba por ese sector, que salía agua en la mitad de la calle, lo que evidentemente implicaba el daño interno de un tubo del acueducto. 

El día del daño pasaba por allí  con destino a Cerritos y tres horas después, cuando volví a pasar me encontré: Una cuadrilla de Aguas de Pereira, integrada por unos 6 trabajadores; un mini retroexcavadora, un hueco que tenía unos dos metros de largo, uno metro de ancho y uno de profundidad. Esa tarde, unos 6 horas después de observar el daño, apenas se hacía visible, el daño estaba absolutamente reparado. Cerrada una pequeña área de ese carril, pero reparado. Al día siguiente todo estaba como si no hubiese sucedido nada.

¿Cómo es posible que un daño más pequeño demandó el cierre de un tramo de vía más de un mes, y otro de mayor dimensión sólo requirió un día? Todo está en la vocación de lo público.

No me interesa adular a la administración, pero este caso es uno de tantos ejemplos que estamos viendo de celeridad en las intervenciones y además de celeridad, calidad en las mismas.

¿Cómo ha logrado la administración, por ejemplo, pavimentar tantos metros de vías, no sólo en Pinares, sino en el centro de Pereira, sin mayores traumatismos? 

No sigo con mucho detalle los movimientos de la política local, pero definitivamente acciones ejecutivas, decididas, con responsabilidad por el ciudadano de a pie, deben ser exaltadas y reconocidas y sobre todo, llamar nuestra atención respecto a que sí es posible hacer las cosas bien hechas en lo público, con celeridad, con respeto, con calidad. 

Si pretendemos que la intervención del Estado sea mínima y de calidad, ejemplos en el día a día parece que podemos ir encontrando y eso, a contrario del gobierno nacional actual, son partes de tranquilidad e incluso de beneplácito.

Artículo anterior
Artículo siguiente

Otras opiniones

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -