El presidente Gustavo Petro anunció que volverá a presentar la consulta popular e incluirá una nueva pregunta relacionada con el sistema de salud. Desde China, lanzó fuertes acusaciones contra el Congreso y exigió una investigación judicial por presunto fraude.
El presidente Gustavo Petro no da marcha atrás. Tras el hundimiento de su propuesta de consulta popular en el Senado, el mandatario colombiano anunció este viernes 16 de mayo que volverá a presentar la iniciativa, esta vez con una nueva pregunta enfocada en el sector salud.
Desde su viaje oficial en China, Petro escribió en redes sociales que la nueva pregunta buscará que “baje el precio de los medicamentos en el país y permita al Estado comprar y producir los medicamentos esenciales y los de las principales enfermedades que padecen las personas”.
La consulta, que originalmente contenía 12 preguntas relacionadas con la reforma laboral, fue rechazada el pasado miércoles por el Congreso en una votación marcada por denuncias de irregularidades, enfrentamientos verbales y acusaciones de fraude por parte de funcionarios del Gobierno. Petro no tardó en responsabilizar al presidente del Senado, Efraín Cepeda, a quien señaló de haber cometido un posible delito. “La Corte Suprema debe investigar. Los indicios muestran que hay presumiblemente un fraude”, afirmó.
En respuesta, Cepeda defendió la legitimidad del proceso. “En el Congreso queremos una reforma laboral. Dimos todas las garantías y el debate fue transparente”, dijo en entrevista con Noticias Caracol.
Mientras tanto, el proyecto de reforma laboral fue revivido y enviado a la Comisión Cuarta, donde enfrentará un contrarreloj legislativo: deberá ser aprobado antes del 20 de junio, cuando termina la actual legislatura. Si no supera ese plazo, la reforma volverá a hundirse.
Frente a este panorama, el ministro del Interior, Armando Benedetti, radicó un mensaje de urgencia para que el Senado le dé prioridad absoluta al trámite del proyecto, desplazando cualquier otro asunto del orden del día durante los próximos 30 días.
El presidente Petro también elevó el tono del debate, afirmando que “la consulta solo quería aprobar unas normas laborales dignas” y sugirió que el próximo paso podría ser aún más profundo: “Ahora, el pueblo de Colombia debe pasar a ser constituyente primario”.
Analistas como Gabriel Cifuentes advierten que, pese a la crisis política, aún existen mecanismos institucionales para tramitar la reforma laboral. Sin embargo, el riesgo de que el tiempo se agote sin consensos reales es alto. “En 20 o 30 días podríamos estar viendo otro estallido político si no hay acuerdos”, advirtió el senador Ariel Ávila.
El país, una vez más, se enfrenta a un escenario de tensión institucional, con la calle y el Congreso como los dos frentes principales de una batalla política que apenas comienza.



