“Para ser buen periodista hay que ser buena persona” – Ryszard Kapuscinski (periodista polaco).
Se nos fue Gonzalito: un buen ser humano; uno de los mejores periodistas colombianos, formado pragmáticamente; y distinguido por su prudencia y ejercicio ético.
Don Gonzalo Valencia Benítez, murió 12 horas después de celebrar 85 años, miércoles 28/mayo/2025, acompañado por su única hermanita viva (Cecilia) en la carrera 11 Número 50-88. Cumpliendo sus deseos: ese mismo día, el Padre Gustavo Valencia Franco ofició la Misa Exequial, en la Iglesia Fátima; luego su cremación, en Parque Cementerio Prados de Paz. Sus cenizas depositadas en el Osario Número 40 Prados de Paz.
Gonzalo nació a las 7p.m. 27/mayo/1940, en la “Vereda Cantares” de La Virginia; siendo el quinto hijo de: Rafael Antonio Valencia Zuluaga y Ana Benítez; compartiendo el hogar católico, con sus hermanitas: Gerardina, Cecilia, Marta, Fabiola y Rosa María. Al fallecer su mamá, establecieron su residencia, en zona rural de Belalcázar-Caldas. Allí, estudió en una escuelita rural, hasta que los bandoleros de la época, atentaron contra la vida de toda su familia. Entonces, Don Rafael, decidió internar a Gonzalo en el colegio La Salle de Pereira; y, a sus 5 hijas, en Las Franciscanas.
Después de coronar su bachillerato en La Salle, Gonzalo empezó a escribir en El Diario, contratado -en enero 1965- por Alfonso Jaramillo Urrego. Simultáneamente, hizo parte del Combo Deportivo Todelar.
Con Javier Giraldo Neira, el 2 de enero 1970, hizo parte de la fundación de NUEVO ESTADIO, cubriendo los deportes en Risaralda. Hizo parte del Elenco Deportivo de RCN Pereira. Fue Presidente 1.978-1982 Cicrodeportes-Risaralda. Con su gran amigo, Daniel Alfonso Benítez, publicó por varios años, la Revista de Cicrodeportes.
Era un lector e investigador incansable de todos los deportes. Alternó el periodismo con la venta de Seguros Suramericana. Al retirarse de esa empresa, el dinero de la liquidación se la prestó a unos amigos, que nunca le pagaron; decepcionado por eso, se fue a vivir a Medellín en 1995.
En la Capital de la Montaña, se dedicó a publicar su propio Folleto Deportivo. El sábado/17diciembre/2022, en su apartamento donde vivía solo: haciendo ejercicios, se cayó fracturándose la cadera.
El miércoles/septiembre/2023, con serios problemas de salud, regresó a Pereira compartiendo sus últimos días con su hermanita Cecilia, quien lo vio partir al infinito a las 7a.m. 28/mayo/2025.

