Por orden del Inspector 21 de Policía, se decretó el cierre definitivo de una obra en obra negra ubicada en la carrera 15 bis número 11-76, en el barrio Los Alpes, tras múltiples denuncias de los vecinos por ser un foco de inseguridad, invasión de personas en condición de calle, consumo de estupefacientes y posibles hechos delictivos.
La decisión fue tomada luego de que la comunidad alertara a la Secretaría de Gobierno sobre los constantes ingresos y salidas de personas ajenas al sector, lo que generó una visita inmediata por parte del secretario Jorge Mario Trejos Arias. “La obra está abandonada desde hace más de 10 años. Encontramos evidencia de ocupación por habitantes de calle y consumidores. Era urgente actuar”, señaló Trejos.
Según explicó el funcionario, la propiedad es privada y pertenece a una persona que reside en Manizales. El lugar, en estado de deterioro, representa además una amenaza estructural y sanitaria para la zona. “Recibí muchas denuncias de hurtos en el sector. Cuando visité la obra, evidenciamos condiciones inhumanas: basura, aguas negras, roedores y malos olores. Esto afecta la salud y la sana convivencia”, explicó el Secretario de Gobierno.
Tras la verificación, se procedió a comunicar la situación al Inspector 21, quien citó al propietario y emitió una orden de cerramiento serio y definitivo, otorgando un plazo de 30 días para su cumplimiento. De no cumplirse, se impondrán sanciones económicas y hasta la posible demolición de la estructura.
Área protegida
No obstante, una segunda visita de la Secretaría evidenció que la problemática persiste. “Las personas siguen ingresando por la parte trasera, donde hay un guadual y una quebrada. Es urgente cerrar totalmente este paso”, aseguró Trejos, quien también informó que se solicitó la intervención de la Carder para evaluar posibles afectaciones ambientales.
La preocupación crece porque la edificación se encuentra en un sector que podría estar dentro de un área de protección ambiental. “Hay una quebrada y vegetación nativa. Por eso pedimos a la autoridad ambiental que revise si esta obra invade un área restringida”, indicó el funcionario.
Desde la Carder
El director de la Carder, Julio César Gómez, confirmó la visita técnica al sitio y señaló: “Estamos atendiendo el requerimiento de la comunidad. La construcción no ha cumplido con las determinantes ambientales, especialmente en lo referente a los retiros obligatorios respecto a la cañada. Por eso recomendamos su demolición por dos razones: riesgo de colapso y ocupación indebida de un área protegida”.
Gómez añadió: “El abandono ha permitido que el lugar sea tomado por habitantes de calle, lo que nos preocupa profundamente desde lo ambiental y lo social”.
Por su parte, el Inspector 21 ha solicitado el apoyo de la Secretaría de Infraestructura y de la Dirección de Gestión del Riesgo (Diger) para verificar que el cerramiento se ejecute adecuadamente y se implementen medidas de mitigación del riesgo, como lo establece el artículo 18 de la Ley 1801, en el marco de la colaboración interinstitucional.
La comunidad, por su parte, espera que las acciones sean efectivas y definitivas. Este caso refleja la necesidad de una acción articulada entre autoridades y ciudadanía para enfrentar problemas urbanos que comprometen la seguridad, la salud pública y la protección del medio ambiente.



