La Aurora Baja, con obras inconclusas y viviendas al borde del colapso

En el sector de La Aurora Baja, la esperanza que alguna vez trajo el anuncio de una obra de mitigación del riesgo hoy se ha transformado en desilusión y molestia. Lo que comenzó como un proyecto para canalizar aguas mediante un box culvert se ha convertido en una fuente constante de problemas para la comunidad, viviendas agrietadas, olores fuertes, inundaciones y una parálisis en las obras que, según la comunidad, ya se extiende por semanas.

“Estamos muy afectados con esta obra que están realizando. Hay un montón de escombros, mire la cañería, cada que llueve se inunda y salen todos esos excrementos. Eso huele feo, es contaminación. La casa se mantiene con esos olores”, dijo Luz López, habitante del sector.

Daños estructurales

López no está sola en su preocupación. Varios residentes reportan daños estructurales severos en sus viviendas. Grietas en paredes, pisos desnivelados, puertas que ya no encajan en sus marcos. “Las paredes están todas partidas, el piso está agrietado. Cuando llueve, el agua se mete y se sale todo. Nos dijeron que iban a arreglar y nunca hacen nada. Y lo peor, ahora dicen que no hay presupuesto”, añadió.

La comunidad denuncia que hace cerca de un mes no se ven trabajadores en la zona. “Esto está parado. Ni una pala han traído. En vez de avanzar, siguen tirando más escombros. Estamos perjudicados con todo eso”, indicó la residente.

Desde Diger

Frente a las múltiples quejas, Luz Adriana Mejía González, directora de la Dirección de Gestión del Riesgo (Diger) en Dosquebradas, aseguró que la obra no está detenida del todo. “La obra se sigue ejecutando, aunque ha bajado el ritmo. Se están haciendo actividades administrativas necesarias para continuar. Ya se realizó una prórroga al contrato, tanto de la obra como de la interventoría, y estamos gestionando una adición presupuestal de aproximadamente $7.650 millones”, explicó.

Según Mejía, el consorcio a cargo, identificado como Consorcio Box, ya recibió el pago pendiente que había retrasado sus labores. “Ese tema financiero ya está subsanado. El contratista debe retomar con normalidad las actividades, incluyendo las reparaciones a las viviendas afectadas, que es lo más prioritario en este momento”, afirmó.

No obstante, para las familias afectadas, las respuestas oficiales no bastan. “Dicen que van a comprar viviendas, que van a dar subsidios, pero nada. Hay casas que están por el suelo y no hacen nada. Mi esposo apenas consigue trabajo de vez en cuando, y yo no trabajo. Imagínese uno aguantando aquí con la casa vuelta nada”, dijo López.

Desde Diger se informó que las reparaciones a las viviendas son parte de un compromiso directo entre el consorcio constructor y los residentes, aunque el seguimiento es realizado por la entidad y los órganos de control. “Nosotros como supervisores exigimos que se cumpla con la reparación. Hay veeduría ciudadana que puede verificar todo el proceso. Ya se pueden acercar al consorcio para formalizar las reclamaciones”, indicó Mejía.

Recursos y fases

Los recursos invertidos hasta la fecha ascienden a más de $16.100 millones, y con la adición presupuestal en curso se espera completar el proyecto, cuya última fase contempla el “descole”, una etapa crítica para el adecuado drenaje de aguas en la zona.

A pesar de las promesas y de la insistencia en que las obras continúan, la comunidad sigue esperando hechos. “Pedimos que nos terminen la obra y nos reparen las casas. Así como arreglaron para otros barrios, que nos arreglen a nosotros. Aquí estamos jodidos”, concluye Luz López.

Mientras tanto, La Aurora Baja sigue expuesta a cada lluvia, con viviendas afectadas y familias que exigen por una respuesta real.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -