Lo que debía ser una noche de fútbol terminó empañada por la violencia en las tribunas. Tras la derrota de Independiente Medellín 1-2 ante Santa Fe, en la final de la Liga BetPlay I 2025, se registraron graves incidentes en el estadio Atanasio Girardot.
Aunque el equipo antioqueño soñaba con romper una sequía de nueve años sin títulos, un gol agónico de Hugo Rodallega, a pesar de su lesión, le dio el triunfo al ‘cardenal’ y la primera estrella del año, desatando la euforia en la cancha, mientras la frustración se apoderaba de la tribuna.
Tras el pitazo final, algunos hinchas del DIM intentaron agredir a familiares de jugadores de Santa Fe, quienes debieron ser protegidos rápidamente por la Policía en medio de momentos de alta tensión. “Vivimos momentos de mucha zozobra”, comentaron integrantes del equipo bogotano.
La situación de agresividad también afectó a los reporteros gráficos y periodistas presentes en el campo. Testimonios recogidos señalan que varios hinchas apuntaron bengalas y pólvora hacia los reporteros, e incluso un volador estuvo a punto de impactar a uno de ellos mientras registraban la celebración del campeón.
De acuerdo con los relatos, miembros de logística de la Dimayor habrían impedido a los reporteros resguardarse, obligándolos a permanecer en campo abierto pese al riesgo que implicaban los explosivos lanzados desde las tribunas.
La cantidad de pólvora que ingresó al estadio fue tan alta que resultó incontrolable para las autoridades, que se vieron superadas por la situación. Una oficial de la Policía reconoció que dentro y fuera del Atanasio Girardot sonaron “papas bomba”, mientras los encargados de seguridad intentaban proteger a los asistentes.
Estos hechos se suman a las preocupaciones por la seguridad en los estadios colombianos y opacan una final que, a nivel deportivo, dejó a Santa Fe celebrando un título trabajado, y a Independiente Medellín lamentando una nueva final perdida.



