La Defensoría del Pueblo alertó sobre el agravamiento de la crisis humanitaria en Guaviare debido a la disputa territorial entre estructuras de las disidencias de las Farc, que mantienen enfrentamientos en la región y han generado confinamientos, desplazamientos y restricciones para la atención de comunidades afectadas.
De acuerdo con la entidad, la confrontación entre las líneas de Mordisco y Calarcá del Estado Mayor de Frente y Bloques de las Farc ha empeorado la situación de las comunidades, donde persisten serios obstáculos para garantizar protección y acceso a servicios básicos para la población civil.
Entre las medidas urgentes, la Defensoría informó que la Fiscalía General de la Nación ordenó agilizar las acciones para recuperar los cuerpos de personas desaparecidas desde abril, con el apoyo de la Fuerza Pública. Asimismo, se hizo un llamado a los grupos armados que operan en la zona para que permitan el ingreso de misiones humanitarias que alivien la situación de las familias confinadas.
El organismo advirtió que, pese a los anuncios de la Unidad para las Víctimas y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo sobre el envío de alimentos y asistencia básica, la ayuda humanitaria no ha llegado en la mayoría de los casos a las comunidades afectadas, también golpeadas por recientes inundaciones.
La situación de los pueblos indígenas Nükak y Jiw fue calificada como “extremadamente grave” por el riesgo de extinción física y cultural, así como por los casos de violencia sexual y desplazamiento forzado que continúan en la región. La Defensoría aseguró que coordina acciones con la Fiscalía y autoridades locales para exigir medidas de protección estructurales, en seguimiento a lo ordenado por la Corte Constitucional para salvaguardar a las comunidades vulnerables.



