El mundo de la lucha libre está de luto. Hulk Hogan, uno de los íconos más reconocidos de la WWE y figura emblemática de la cultura pop de los años 80, falleció este jueves a los 71 años en su casa en Clearwater, Florida, Estados Unidos, según informó el medio TMZ. Las primeras versiones señalan que la causa de la muerte habría sido un paro cardíaco.
De acuerdo con el reporte, paramédicos y varios vehículos de emergencia se desplazaron hasta la vivienda del luchador, donde Hogan fue trasladado en camilla hacia una ambulancia. Horas después se confirmó su deceso.
“WWE está entristecida al enterarse del fallecimiento del miembro del Salón de la Fama de la WWE Hulk Hogan. Hogan, una de las figuras más reconocibles de la cultura pop, ayudó a la WWE a lograr reconocimiento mundial en la década de 1980. WWE extiende sus condolencias a la familia, amigos y fanáticos de Hogan”, expresó la organización en un comunicado difundido en redes sociales.
Hace apenas unas semanas, Sky, esposa del luchador, había desmentido rumores sobre el deterioro de la salud de Hogan, asegurando que su corazón estaba “fuerte” mientras se recuperaba de cirugías recientes.
Con su característico bigote, su icónica banda amarilla y roja y su frase “Whatcha gonna do, brother?”, Hulk Hogan se convirtió en un fenómeno global y en un referente para varias generaciones de fanáticos de la lucha libre. Su presencia en el cuadrilátero ayudó a popularizar la WWE, convirtiéndola en un espectáculo de entretenimiento deportivo con audiencias millonarias alrededor del mundo.
Durante su carrera, Hogan protagonizó memorables combates, incluyendo su histórica pelea frente a André the Giant en WrestleMania III, donde logró levantar al gigante en una muestra de fuerza que marcó un antes y un después en la historia del entretenimiento deportivo.
Además de su legado en la lucha libre, Hogan participó en películas, programas de televisión y en múltiples iniciativas de beneficencia, consolidando su figura como un personaje icónico más allá del ring.
Hulk Hogan deja una huella imborrable en la industria de la lucha libre y en la cultura popular, siendo recordado no solo por sus combates, sino también por el carisma y la energía que transmitía a sus fanáticos en cada presentación.
La WWE, junto a millones de seguidores en todo el mundo, despiden hoy a uno de los luchadores más influyentes de la historia, cuyo legado perdurará entre quienes crecieron viéndolo levantar sus brazos al ritmo de “Real American”.



