Una nueva alerta sacude el caso del atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay. Las autoridades confirmaron la fuga del segundo menor de edad involucrado, un joven de 17 años que se había entregado voluntariamente el pasado 18 de julio y que era considerado testigo clave en la investigación.
De acuerdo con información preliminar, el menor logró escapar del centro de atención especializado en Bogotá donde permanecía bajo custodia. Esta fuga se suma a una serie de irregularidades que rodean el caso, uno de los más graves atentados políticos registrados en la capital en los últimos años.
El menor, pieza clave del caso
El joven había reconocido su participación en el plan de ataque perpetrado el pasado 7 de junio en el barrio Modelia, durante un evento político del entonces precandidato presidencial Miguel Uribe. Su testimonio era considerado crucial para identificar a los autores intelectuales y operativos del atentado que, por fortuna, no dejó víctimas fatales.
Según la Procuraduría General de la Nación, el menor debía comparecer a un segundo interrogatorio, en el que se esperaba que proporcionara información determinante para esclarecer los móviles del ataque y la posible financiación o vinculación de terceros.
Preocupación institucional y fallas en el sistema
La fuga ha generado preocupación en distintos sectores institucionales, ya que pone en entredicho los protocolos de custodia y protección a menores judicializados en casos de alto perfil. No es la primera vez que se reportan fallas en este tipo de centros, pero en este caso concreto, el hecho adquiere una relevancia especial al tratarse de un ataque contra un congresista en ejercicio.
Hasta el momento no se conocen detalles sobre cómo logró evadirse el joven, ni si existieron negligencias por parte del personal encargado de su seguridad. Las autoridades han iniciado operativos para dar con su paradero.
Un caso con implicaciones políticas
El atentado contra Miguel Uribe, ocurrido en plena campaña política, ha sido objeto de rechazo por parte de distintos sectores. El senador ha reiterado que el ataque no solo fue un intento contra su vida, sino un mensaje de intimidación política.
La fuga del testigo clave complica aún más el proceso judicial y podría retrasar las investigaciones si no es recapturado pronto. Además, reabre el debate sobre la eficacia del sistema de responsabilidad penal para adolescentes en Colombia, especialmente en casos de extrema gravedad.
Noticia en desarrollo
La Fiscalía y la Policía Nacional aún no han emitido un pronunciamiento oficial ampliado sobre la fuga. Mientras tanto, el país espera explicaciones claras y acciones inmediatas para garantizar que este tipo de hechos no queden impunes.
El caso, que ya tenía un alto componente judicial y político, ahora entra en una fase crítica, con una pieza clave del rompecabezas fuera del alcance de las autoridades.



