El atentado ocurrido en Amalfi, Antioquia, que dejó 13 policías muertos el pasado 21 de agosto, sigue generando revelaciones. Aunque en un inicio se informó que la aeronave era de la Policía Nacional, autoridades confirmaron que el helicóptero pertenecía a Estados Unidos y estaba en comodato al servicio de Colombia para labores de erradicación de cultivos ilícitos.
Ante esta situación, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, anunció que solicitará al gobierno norteamericano que pida en extradición a los responsables del ataque, atribuido a las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Calarcá. “Yo le voy a decir a Estados Unidos que busque la extradición de esas personas que generaron esos 13 homicidios de nuestros policías, y que ayuden al combate de las estructuras criminales”, expresó el mandatario local.
Días después de la tragedia, una comisión del FBI visitó el país para adelantar investigaciones sobre el caso. Según fuentes oficiales, la aeronave fue atacada inicialmente con tatucos y posteriormente con un dron, lo que impidió el rescate de los uniformados en la vereda Los Toros.
Aunque el ELN se atribuyó la acción armada el pasado 4 de septiembre, la Gobernación de Antioquia y la fuerza pública han reiterado que fueron las disidencias de las Farc las que ejecutaron el atentado, calificando el comunicado del ELN como una maniobra para desviar responsabilidades en medio de las conversaciones de la “Paz Total”.
La tragedia de Amalfi, que enluta a la institución policial y al país, abre ahora un frente diplomático y judicial entre Colombia y Estados Unidos para lograr que los responsables enfrenten la justicia.



