Un nuevo proyecto de decreto del Ministerio de Hacienda ha despertado preocupación entre comerciantes y consumidores en Colombia, al proponer que los pagos realizados por medios digitales, como Nequi, Daviplata, Bre-B o PSE, sean sujetos a retención en la fuente del 1,5 %, equiparándolos a las transacciones con tarjetas de crédito o débito.
De aprobarse, cada vez que un cliente pague un producto o servicio por internet, el comerciante recibiría solo el 98,5 % del valor total. Por ejemplo, si una compra cuesta 100.000 pesos, el vendedor obtendría 98.500 pesos después de aplicada la retención. Aunque el Gobierno insiste en que no se trata de un nuevo impuesto, sino de una medida para “igualar condiciones”, la iniciativa ha generado controversia.
El exviceministro de Hacienda Juan Alberto Londoño advirtió que esta medida podría afectar la inclusión financiera: “Si un comerciante recibe 9.850 pesos por una venta de 10.000, dejará de aceptar transferencias digitales. Eso desincentiva el uso de las billeteras electrónicas”, señaló.
Por su parte, el Ministerio de Hacienda explicó que el texto del decreto aún está en proceso de consulta pública, y que la intención es “eliminar la diferencia entre pagos con tarjeta y otros pagos electrónicos”, no imponer un nuevo gravamen.
El debate sigue abierto, mientras gremios y expertos piden revisar el impacto real que esta medida podría tener sobre los pequeños negocios y sobre el uso masivo de las billeteras digitales, uno de los motores del sistema financiero colombiano en los últimos años.



