De acuerdo con la Organización Panamericana de Salud, la salud no depende únicamente de la atención médica, sino también de las condiciones en las que las personas viven, trabajan y se desarrollan. De este modo, determinantes sociales como la salud, la vivienda, el transporte, el saneamiento básico y el acceso a espacios verdes, requieren acciones coordinadas entre distintos sectores.
Medidas básicas como la inmunización impactan en el bienestar y la construcción de sociedades más justas y resilientes, pues, la vacunación es fundamental para el desarrollo sostenible y la creación de comunidades equitativas a nivel global. Su impacto trasciende la salud individual, influenciando significativamente en el bienestar socioeconómico de comunidades y naciones, entendiendo esto como un derecho humano esencial y un componente vital de la atención primaria en salud.
El embarazo es una etapa muy importante para lograr la inmunización de las maternas, ya que en esta etapa se generan y pasan anticuerpos al feto que serán fundamentales en el sistema inmune del neonato, previniendo así infecciones severas, hospitalización y morbimortalidad en el recién nacido, expresa la doctora Andrea Plazas, ginecóloga y obstetra de la Universidad Javeriana, promotora del autocuidado y salud integral.
Es indispensable reconocer la importancia de la placenta como órgano de comunicación entre la madre y el feto. La especialista en ginecoobstetricia destaca que es ahí donde se “da el traspaso de nutrientes vitales, es una barrera que protege al bebé del mundo externo, y además permite el paso de defensas o anticuerpos generados por la madre, ya sea por infecciones sufridas en el pasado o por vacunación, logrando una inmunización pasiva en el feto, es decir que el neonato tendrá estas defensas transmitidas por la madre y podrá defenderse de las infecciones”.
Pie de foto: En Colombia las maternas pueden acceder a vacunas seguras.



