La Patria y el rumbo de los partidos históricos

Juan Hurtado Cano

Hoy nuestra Patria se debate en la peor tragedia desde cuando padecemos el narcoterrorismo que prácticamente estaba extinguido en el mejor gobierno que tuvimos en décadas, el del Presidente Álvaro Uribe Vélez, la misma que destruyó el otro Judas llamado Juan Manuel Santos, quien volvió a entregar el país a esos delincuentes en la Habana para negociar ese casi olvidado Nobel de Paz, el que sólo vino a rescatar en justicia y prestigio la nueva heroína y mujer maravillosa, María Corina Machado.

Y todo quedó allí expresado en ese formidable discurso en Oslo de Machado y también reafirmado con las palabras del nuevo Presidente de la Fundación Alfredo Nobel,  Jorgen  Watne Frydnes quien, con su brillante intervención, cambió el rumbo de sus equivocados antecesores ideologizados para espetarle en la cara a los dictadores y tiranos de Maduro, Putin, los Castro y Díaz Canel (heredero de los sátrapas) todas las verdades de sus  crímenes contra estos pueblos subyugados por  decenas de años, sin que la comunidad internacional y las incompetentes Naciones Unidas condenaran oportunamente.

Mientras, en Colombia, el señor Petro y su fanática militante Canciller se han dedicado a expresar bestialidades contra la heroína María Corina y contra el entrante presidente de la hermana República de Chile, José Antonio Kast, demócrata integral, cuando lo tildaron de “nazi”, hecho que hasta generó una nota de protesta indignada del gobierno izquierdista del Presidente Boric, exigiéndoles a nuestros funcionarios respeto por ese país, amigo de Colombia. 

Simultáneamente, nuestros partidos políticos históricos se debaten en medio de sus propias debilidades y equivocaciones, que las han llevado a perder su rumbo extraviados, cono están, frente al advenimiento de un felino outsider como lo es nuestro candidato de Defensores  por La Patria, Abelardo De La Espriella, imparable en las encuestas, y aquéllos recurren al fácil y desesperado expediente de atacarlo sin razones ni pruebas porque, simplemente, vino a cambiar el rumbo de la política en nuestra democracia.

Y habremos de defender esa democracia como tigres pues, como somos libres de tomar nuestras propias decisiones, sin pedirle permiso a nadie, y hoy el pueblo libre escogió su propio destino y camino, optando por el sendero que se ubica al margen de los derroteros señalados por los desubicados caciques tradicionales. Por esa razones, y buscando los intereses de nuestra sufrida nación, habré de votar con responsabilidad para la Presidencia de la República por Abelardo De La Espriella, así no les guste a algunos compañeros de columna que lo estigmatizan, y votaré por Atenea Castro para la Cámara, quien representa dignamente a nuestro antiguo e histórico Partido Conservador y, obviamente, por la lista excelente de nuestro nobilísimo partido Centro Democrático que encabeza, para el Senado de la República, nuestro joven líder de la oposición a este régimen petrista, Andrés Forero, y que también integrará, para esa corporación, nuestro epónimo expresidente Álvaro Uribe, a quien en buena hora acompañamos, con Álvaro Ramírez, en las nobles faenas de la  fundación de esa colectividad en el año 2014.

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