El Gobierno nacional avanza en la elaboración de un decreto de emergencia económica con el que busca recaudar cerca de $16,3 billones, recursos destinados a financiar el Presupuesto General de la Nación para 2026, luego del hundimiento de la reforma tributaria en el Congreso.
Así lo confirmó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien señaló que la meta de recaudo es la misma que se pretendía alcanzar con el proyecto de ley archivado por el Legislativo. Parte del borrador del decreto ya se conoce y contempla un paquete de nuevos tributos y aumentos impositivos.
Uno de los puntos más relevantes es la aplicación del IVA del 19 % a los juegos de suerte y azar operados por internet, tanto nacionales como extranjeros. Según el documento preliminar, los recursos obtenidos se destinarían exclusivamente a cubrir los gastos derivados de la emergencia económica, aunque actualmente estos impuestos financian el sistema de salud.
El borrador también plantea el aumento del gravamen a los movimientos financieros, conocido como 4×1000, que pasaría a 5×1000 durante el año gravable 2026. Este impuesto se cobra sobre cada transacción financiera, con excepción de una cuenta exenta por contribuyente.
Adicionalmente, el decreto incluiría impuestos al consumo de licores, vinos, aperitivos, cigarrillos y tabaco elaborado, así como un incremento en el impuesto al patrimonio, que aplicaría a quienes posean un patrimonio líquido igual o superior a 40.000 UVT al 1 de enero de 2026.
Otro de los puntos clave es la creación de un “impuesto especial para la estabilidad fiscal”, de carácter temporal, que gravaría la extracción de hidrocarburos y carbón en el territorio nacional, incluyendo hullas y aceites crudos de petróleo.
El Gobierno sostiene que estas medidas son necesarias para conjurar la situación fiscal y evitar la extensión de sus efectos económicos. No obstante, el contenido final del decreto aún está en revisión y se espera que genere un amplio debate político, económico y social en el país una vez sea expedido oficialmente.



