Después de la tormenta viene la calma. Igual sucede con la diplomacia y las relaciones entre naciones. Hasta en tiempos de guerra hay protocolos y rutas para dirimir las diferencias y conflictos. La única guerra de acá es de la desgastada y desacreditada oposición, que hace lobby y con mentiras y viáticos oficiales pide la intervención de un país extranjero. Es decir lo que perdieron en las urnas, ansían recuperarlo generando caos y vientos de guerra.
Las naciones son soberanas para el manejo de sus asuntos hasta donde sus constituciones se lo permiten y luego siguen el derecho internacional, donde los países a través de organismos multilaterales definen las órbitas y competencias. La diplomacia desde el tiempo de los romanos se basa en el respeto, la soberanía y la autodeterminación. Un asunto es el comercio y otro la soberanía. La construcción de una agenda bilateral implica el compromiso de las partes respetar los patios traseros con voceros oficiales debidamente acreditados. Acá cada político, periodista o influencer se cree el canciller o el mismo presidente, emitiendo conceptos, datos y opiniones que en su mayoría son mentiras. Están más interesados en generar vientos de guerra para sacar réditos políticos que contribuir al mejoramiento de la diplomacia de Colombia con el resto del mundo.
El narcotráfico siempre ha estado en la agenda común con Estados Unidos. Socios aliados de un mal global que afecta a todos los países del mundo. Desde los tiempos de Mandela, Mujica y Petro y desde el escenario de la ONU se ha insistido que la solución es multilateral. Todos los países y organismos deben contribuir, de lo contrario el mal se propaga. Las mafias están muy interesadas en que esto no funcione, para así continuar con su lucrativo negocio. Este gobierno la tiene clara en su política antidrogas y entrega resultados tangibles en cuanto a hectáreas intervenidas, control a la cadena de suministros,ataque frontal a las bandas como el ELN e incautación de bienes y activos, nunca tocados.Esto es lo que más duele,ya que se está cortando la cadena del crimen. Debe haber control de estado con inteligencia militar para perseguir bienes y patrocinadores, ya que Colombia no puede seguir siendo un narco estado.
La visita del presidente Petro a la Casa Blanca, bajará las tensiones y permitirá que los jefes de estado hablen de los asuntos bilaterales. Hay mucho por construir, si hay acuerdos basados en el respeto, la soberanía y la independencia de cada nación. De lado y lado hay una población expectante frente a los desafíos que implica un encuentro de líderes, donde hay interesados que las cosas no funcionan.

La diplomacia se impone
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