¿Comunicación pública o marketing político?

En septiembre de 2025 publicamos la columna “¿Qué se oculta detrás de Aguas y Aguas?”, en la que advertimos que la justicia había ordenado a Aguas y Aguas de Pereira publicar la totalidad de su actividad contractual y señalamos que había rechazado una solicitud de nulidad de esa orden, presentada por la empresa, mientras le mandó, además, entregar la documentación completa del Convenio Interadministrativo No. 002 de 2024.
Ese convenio, suscrito entre Aguas y Aguas, el Municipio de Pereira, la Empresa de Aseo, el Parque Temático de Flora y Fauna, el Instituto de Movilidad y Megabús, tenía como objeto “armonizar la política de comunicación de la ciudad”, lo que derivó en el contrato 068-2024, celebrado entre Aguas y Aguas y la empresa BECCASSINO S.A.S., por cerca de 595 millones de pesos; cuyo objeto fue la prestación de servicios profesionales para creatividad estratégica y asesoría en planes de comunicación institucional.
Más allá de algunas imágenes de reuniones virtuales, no se conocen resultados verificables ni transformaciones sustanciales en la comunicación de las entidades involucradas que permitan justificar una inversión de tal magnitud, ni mucho menos una real “armonización” de la política comunicacional de Pereira.
De acuerdo con la Misión de Observación Electoral (MOE), la empresa contratista y de su principal referente, Ángel Beccassino, es una consultora especializada en estrategias de comunicación política, campañas electorales y manejo de crisis en América Latina. En Colombia son recordadas sus asesorías a Rodolfo Hernández, a quien llevó a la segunda vuelta presidencial en 2022, y a Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, en un intento por recomponer una imagen pública profundamente cuestionada.
Estos antecedentes permiten concluir que Beccassino es un experto en marketing político, una disciplina que suele tratar a candidatos y gobernantes como productos, privilegiando la emoción sobre las ideas, la imagen sobre los resultados y la narrativa sobre la verdad.
Lo más notorio en el mundo local de la publicidad ha sido el “marketing” de figuras cercanas al alcalde Mauricio Salazar, cuyas imágenes han circulado en vallas, avisos e incluso en facturas de Aguas y Aguas, asociadas a campañas institucionales, para luego aparecer en publicidad política, promocionando sus candidaturas al Congreso.
En este escenario los ciudadanos tienen derecho a atar cabos y a sospechar que la asesoría contratada para la comunicación institucional de la ciudad derivó en promoción política y, aunque Aguas y Aguas salió al paso del señalamiento, negando el vínculo de su contratista con la campaña política, esa explicación no es suficiente. En beneficio de la transparencia es necesario que la comunidad tenga pruebas verificables de la ejecución del contrato, encaminada a la “armonización” de la política comunicacional del Municipio de Pereira, invisible hasta ahora.
*Investigación realizada con asistencia de IA

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