El Deportivo Pereira Fútbol Club fue admitido en un proceso de reorganización empresarial por decisión de la Superintendencia de Sociedades, luego de comprobarse una grave situación de cesación de pagos que compromete la estabilidad financiera del club matecaña.
Según la autoridad de control, al 31 de agosto de 2025 el Pereira acumulaba una mora por $11.252 millones, cifra que representa el 50,40 % del pasivo total. Las deudas superan los 90 días de atraso e incluyen obligaciones fiscales con la DIAN, compromisos con otros clubes, proveedores y accionistas, algunos con más de 240 días sin pago.
Pese al panorama crítico en materia de liquidez, la Supersociedades destacó que el balance patrimonial evidencia viabilidad empresarial. Al 30 de octubre de 2025, los activos del club ascendían a $45.804 millones, frente a pasivos por $23.399 millones, lo que arroja un patrimonio positivo y abre la puerta a una recuperación bajo supervisión.
Para liderar el proceso fue designado Rodrigo de Jesús Tamayo Cifuentes, especialista en insolvencia, quien actuará como promotor de la reorganización conforme a la Ley 1116 de 2006. La hoja de ruta presentada por la institución contempla ajustes deportivos y administrativos, fortalecimiento de las divisiones juveniles, búsqueda de nuevos patrocinadores y la optimización de ingresos por taquillas, publicidad y derechos de televisión.
El superintendente Billy Escobar Pérez explicó que la intervención busca proteger a los acreedores, trabajadores y al propio ecosistema del fútbol profesional colombiano. “El fútbol mueve empleos, tejido empresarial y valor social en las regiones. Acompañar estos procesos preserva instituciones que son patrimonio deportivo del país”, afirmó.
Además de la reorganización, la Supersociedades sometió al club a régimen de control, el grado máximo de intervención previsto en el artículo 85 de la Ley 222 de 1995. Esta medida, anunciada el 16 de enero de 2026, faculta a la entidad para impartir órdenes directas a los administradores, exigir planes de mejoramiento, autorizar o restringir operaciones y hacer seguimiento permanente a la gestión jurídica, contable y administrativa.
Con este acompañamiento técnico estrecho, la Superintendencia busca evitar un mayor deterioro institucional y encaminar al Deportivo Pereira hacia una recuperación integral, garantizando transparencia, disciplina financiera y sostenibilidad, en un momento clave para su continuidad deportiva en la primera división del fútbol colombiano.



