Este 28 de enero, fecha en la que Miguel Uribe Turbay habría cumplido 40 años, no hubo celebración. En su lugar, su esposa, María Claudia Tarazona, compartió un mensaje profundamente doloroso que volvió a poner en evidencia la herida abierta que dejó el asesinato del senador y precandidato presidencial del Centro Democrático.
“Me desperté con la cara mojada en lágrimas”, escribió Tarazona al iniciar un texto cargado de nostalgia, amor y desolación. De haber sobrevivido al atentado que acabó con su vida, Uribe Turbay estaría celebrando cuatro décadas, pero la violencia truncó de manera definitiva ese futuro compartido.
En sus palabras, la viuda del senador confesó que este día se ha convertido en el más doloroso desde el ataque que sufrió su esposo. “Nuestro sueño de vivir la vida juntos ya no será”, expresó, al tiempo que lamentó que, mientras ella continuará envejeciendo, el rostro de Miguel quedará “congelado en el tiempo” en las fotografías y los recuerdos.
“Qué dolor tan infinito, amor lindo”, escribió Tarazona, evocando los planes, celebraciones y sueños que ya no podrán cumplirse, y recordando los cumpleaños que compartieron sin imaginar que la despedida llegaría de forma tan abrupta.
El asesinato que estremeció al país
La vida de Miguel Uribe Turbay se apagó tras el atentado ocurrido el 7 de junio de 2025, cuando fue baleado por sicarios mientras participaba en un mitin político en el barrio Modelia, al occidente de Bogotá. Un adolescente de 15 años, que se encontraba entre la multitud, disparó en repetidas ocasiones contra el senador.
Aunque fue auxiliado de inmediato y trasladado inicialmente a la Clínica Medicentro y luego a la Fundación Santa Fe, las lesiones intracraneales que sufrió marcaron un pronóstico reservado desde el primer momento. Tras varias semanas en estado crítico y múltiples intervenciones médicas, Uribe Turbay falleció en la madrugada del 11 de agosto de 2025, a causa de una complicación hemorrágica en el sistema nervioso central.
Su asesinato representó un duro golpe para la democracia colombiana y revivió una tragedia familiar marcada por la violencia. Su madre, la periodista Diana Turbay, murió en 1991 durante un intento de rescate tras ser secuestrada por el Cartel de Medellín. Treinta y cinco años después, la violencia política volvió a arrebatarle la vida a un miembro de la misma familia.
Un legado truncado
Miguel Uribe Turbay era visto como una de las figuras de renovación del uribismo de cara a las elecciones de 2026. Él mismo había manifestado que quería ser presidente “porque le dolía la indiferencia del país”. Hoy, su ausencia sigue resonando tanto en el ámbito político como en su entorno familiar.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales, ya se han producido varias capturas relacionadas con el crimen, entre ellas la de alias ‘el Costeño’, señalado como uno de los presuntos planificadores del atentado y pieza clave para llegar a los autores intelectuales.
Un cumpleaños marcado por la ausencia
En su mensaje, María Claudia Tarazona también dejó claro que el 28 de enero dejó de ser un día de alegría para convertirse en uno de nostalgia y duelo. “Cuánto quisiera estar allá junto a ti y no haberte soltado jamás”, concluyó, en un texto que refleja el vacío que dejó el magnicidio y el dolor silencioso que hoy acompaña a su familia.
Las palabras de Tarazona no solo recuerdan al hombre y al político, sino que vuelven a poner en el centro del debate nacional el impacto humano de la violencia política en Colombia.



