El partido conservador de Risaralda

Francisco Castro
Columnista

La suerte est? echada para el partido conservador de Risaralda. Su futuro depende que se convierta en partido s?lido, se institucionalice, se respete sus estatutos, se reconozca sus principios y tradici?n, de lo contrario, se desmembrara hasta convertirse en colcha de retazos para fines personales, en actitud ego?sta y miope, de quienes solo est?n preparados para manejar movimientos pol?ticos.

 

La reforma política es exigente con los militantes de una expresi?n ideol?gica para agruparse en partido sopena de -desaparecer. Los movimientos pol?ticos no son otra cosa que ausencia ideol?gica de personas hu?rfanas de liderazgo intelectual que invite en torno de ideas a los conservadores, que al no tenerlas, optan por fundar movimientos para sacar ventajas, saciar su vanidad personal, saboteando su unidad.

 

El Risaralda, muchos l?deres conservadores tomaron las de Villadiego, abandonaron al partido para hacer parte de movimientos pol?ticos sin fundamentos ideol?gicos, con vida ?til ef?mera, movidos por el burocratismo circunstancial. ?Por qu? en lugar de fugarse del seno del partido, no luchan al interior para combatir los dinosaurios, batirlos con ideas, con argumentos hasta modernizarlo y reestructurarlo seg?n sus convicciones?

 

?Acaso la historia no da cuenta que otrora j?venes dirigentes dieron la lucha dentro del partido hasta adue?arse de ?l aport?ndole frescura ideol?gica a la colectividad? Es pat?tica la postura de quienes han recibido honores y a cambio lo denostan, en actitud desleal e ingrata. En la historia política del pa?s encontramos fen?menos de lucha partidista con ?xitos- de liderazgo pol?tico. Unos recostados al aler?n burocr?ticos, y otros, bati?ndose con ideas en las plazas y foros p?blicos.

 

Estos se enfrentaron al establecimiento por considerarlo anquilosado, desueto, defensor del statu-quo al que hab?a que combatirle hasta convertirse en voceros de la conciencia ciudadana. Y- a fe que lo lograron. La historia rese?a a Laureano Gómez del Partido Conservador, a Gait?n del Liberal, y Gal?n del nuevo liberalismo etc. La concepci?n de partido, la defender? a riesgo de quedarme solo porque con ello lo hago fuerte.

 

Para quienes fungen de dirigentes es bueno que sepan que, el Partido Conservador no est? en venta. No es una ??pi?ata??, no es un cascaron vac?o, no est? desvencijado, no es un reciclador de candidatos ??golondrinas??, que no conocen su historia, sus estatutos, y que, por oportunismo, se le acercan en busca de ??aval?? electoral. Estos candidatos, que vienen de movimientos pol?ticos noncsantos, cuyos protagonistas tienen historia de compromisos judiciales no tienen cabida en el partido.

 

En el escenario se aprecian a ??dirigentes?? que, por vanidad, arrogancia, intriga y rencillas interna, se apartan del partido, pero se sirven del mismo en procura de dignidades. Manipulan e intrigan para inscribir candidatos ajenos a la colectividad vali?ndose de artima?as filibusteras. Esta actitud hay que rechazarla con determinaci?n, impidiendo que manos mercantilistas lo desestabilicen, destruyendo 169 años de historia.

 

El desaf?o de los conservadores en la actualidad es aglutinarse en torno a la invitaci?n del ??Nuevo Conservatismo?? que defiende los postulados sociales de la iglesia y el manifiesto de Caro y Ospina, con el liderazgo de Martha Luc?a Ram?rez, si se quiere tener futuro y convertirse en alternativa de poder. Su posici?n ideol?gica es de centro. Su prop?sito es elegir gobernadores de su seno, buen n?mero de alcaldes, diputados y concejales.

 

La opini?n debe sentirse notificada que los conservadores risaraldenses est?n vivos, despiertos de su letargo, y dispuestos a rescatar el liderazgo moral que otrora tuvieron Emiliano Isaza Henao y Jaime Salazar Robledo. Para erradicar de su seno toda sombra corruptora que hoy lo perturba.

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