Belén de Umbría le apuesta al turismo como motor de desarrollo económico con la ejecución de un proyecto de infraestructura turística que supera los 5.500 millones de pesos, y que tendrá como epicentro el corregimiento de Taparcal, al occidente de Risaralda. La iniciativa, que permaneció varios años en etapa de planeación, busca dinamizar la economía local y diversificar las fuentes de ingreso de un territorio tradicionalmente agrícola.
El proyecto contempla la construcción del Mirador Turístico de Taparcal, ubicado a aproximadamente cuatro kilómetros del casco urbano. La obra fue diseñada bajo criterios de sostenibilidad ambiental, accesibilidad universal y bajo impacto paisajístico, con el propósito de integrarse de manera armónica al Paisaje Cultural Cafetero. El complejo incluirá plataformas de observación panorámica, pasarelas elevadas en madera, terrazas, zonas verdes, espacios contemplativos, áreas comerciales y servicios sanitarios.
Desde la perspectiva institucional, esta intervención hace parte de una estrategia de diversificación económica, en la que el turismo se proyecta como una alternativa para complementar las actividades productivas tradicionales. A nivel regional, la iniciativa se suma a otras inversiones orientadas a fortalecer la infraestructura turística como herramienta para la reactivación económica y la generación de empleo, especialmente en sectores rurales.
Las proyecciones preliminares indican que el mirador podría recibir alrededor de 3.000 visitantes mensuales, lo que representaría nuevas oportunidades para el comercio local, los prestadores de servicios y los emprendimientos asociados al turismo. Para el municipio, el objetivo es posicionarse dentro de los circuitos turísticos de Risaralda y atraer visitantes durante todo el año, más allá de las temporadas altas.
El componente social es uno de los ejes del proyecto. Su ejecución prevé procesos de socialización con la comunidad, la conformación de veedurías ciudadanas y la contratación de mano de obra local, con el fin de garantizar que los beneficios económicos lleguen directamente a los habitantes del corregimiento. Líderes comunitarios han destacado que la obra representa una oportunidad largamente esperada, luego de años de anuncios sin avances concretos.
De manera complementaria, el plan de inversiones incluye mejoras en la infraestructura vial, como la recuperación de corredores estratégicos y el fortalecimiento de la red terciaria, aspectos clave para asegurar el acceso al mirador y la sostenibilidad del proyecto en el tiempo.
El principal desafío será convertir esta inversión en un atractivo turístico funcional y sostenible. Más allá de la obra física, el impacto real dependerá de la articulación entre autoridades, comunidad y operadores turísticos, así como del equilibrio entre el desarrollo económico y la preservación ambiental de una zona con alto valor paisajístico.



