Ante la magnitud de las afectaciones provocadas por las lluvias e inundaciones en varias regiones del territorio nacional, el Gobierno expidió este 11 de febrero el decreto 0150 de 2026, mediante el cual declara la emergencia económica, social y ecológica en ocho departamentos.
La medida cobija a Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó, y tendrá una vigencia de 30 días calendario a partir de su promulgación. Se trata de la segunda declaratoria de este tipo en menos de dos meses, en respuesta al deterioro de las condiciones climáticas y al aumento de las zonas afectadas.
Desde Montería, durante un reciente consejo de ministros, el presidente Gustavo Petro había insistido en la necesidad de activar este mecanismo excepcional para acelerar la atención y reconstrucción en los territorios golpeados por el invierno. Incluso reiteró ante la Corte Constitucional su solicitud de levantar la suspensión de una declaratoria anterior, argumentando la urgencia de adoptar medidas extraordinarias.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) respaldó la decisión y había recomendado formalmente acudir al estado de excepción, advirtiendo sobre el impacto del primer frente frío de la temporada, que intensificó las precipitaciones en el Caribe y el noroccidente del país.
Córdoba, entre las regiones más afectadas
El departamento de Córdoba enfrenta uno de los panoramas más críticos. Según informó el gobernador Erasmo Zuleta, cerca del 80 % de los municipios presentan algún nivel de afectación por la ola invernal. El desbordamiento del embalse de Urrá y de ríos como el Sinú, el San Jorge y el Canalete ha dejado más de 150.000 personas damnificadas.
Diez municipios registran daños severos, con afectaciones que superan el 60 % de su territorio. Entre ellos se encuentran Los Córdobas, Puerto Escondido, Canalete, sectores de San Bernardo del Viento, Montelíbano, Puerto Libertador, La Apartada, Montería y parte de Lorica.
De acuerdo con el mandatario departamental, en apenas dos o tres días se acumularon más de 240 milímetros de lluvia, una cifra que normalmente se registra en mes y medio o incluso dos meses de temporada invernal. La intensidad de las precipitaciones saturó las cuencas, ciénagas y quebradas, provocando el desbordamiento generalizado de los principales afluentes.
Con la declaratoria de emergencia, el Ejecutivo podrá adoptar medidas extraordinarias para movilizar recursos, agilizar contrataciones y ejecutar obras urgentes de mitigación y asistencia humanitaria en las zonas más golpeadas por el invierno. Mientras tanto, las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevas lluvias en los próximos días.



