La empresa Hidroeléctrica Urrá confirmó este 15 de febrero de 2026 que ha aumentado de manera significativa las descargas de agua desde el embalse hacia el río Sinú, como respuesta al fuerte incremento en los aportes de caudal que recibe la represa, informó la compañía en un comunicado oficial.
La decisión se toma en el marco de la alerta roja operativa que se mantiene en la hidroeléctrica debido a las condiciones hidrológicas excepcionales que han registrado las últimas semanas, con lluvias intensas en la cuenca alta del río y un volumen de agua que obliga a ajustar la operación del embalse para mitigar riesgos.
La empresa hizo un llamado explícito a las comunidades ribereñas para que mantengan evacuadas las zonas cercanas al cauce del Sinú y atiendan de manera estricta las recomendaciones y directrices de las autoridades locales de gestión del riesgo, con el fin de prevenir emergencias y salvaguardar vidas ante posibles variaciones del caudal aguas abajo.
Además, Urrá invitó a la población a consultar los informes de hidrología disponibles en su portal web, donde se actualiza permanentemente la información sobre los niveles de ingreso de agua al embalse y las descargas realizadas hacia el río.
El incremento del caudal ha sido confirmado también por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), que reportó un aumento del 69 % en el volumen de agua que entra al embalse, situación que mantiene una operación atípica y niveles elevados que superaron la cota de rebose, generando preocupación sobre posibles impactos en las zonas ribereñas y aumentando la exigencia de monitoreo constante.
La medida de aumentar las descargas obedece a la necesidad de regular el nivel del embalse, que de no hacerlo podría incrementar aún más el riesgo de desbordamiento y eventuales inundaciones en áreas bajas aledañas al Sinú, afectadas por recientes eventos climáticos extremos.
Las autoridades locales y departamentales siguen coordinando esfuerzos con organismos de gestión del riesgo para garantizar la seguridad de las comunidades y mantener activas las rutas de evacuación y protocolos preventivos.
La situación en el norte de Colombia continúa siendo monitoreada ante la posibilidad de nuevos aportes hídricos y variaciones climáticas que podrían influir en la dinámica del embalse y el comportamiento de los ríos de la región.



