María Irma Noreña
Estamos a solo dos semanas de una cita definitiva con nuestro futuro. El próximo 8 de marzo, Risaralda, el Eje Cafetero y el país no solo elegirán un número y un logo en un tarjetón, sino que decidirán si recuperan una voz propia en el Senado de la República. Restan apenas 14 días para que esta región sea escuchada con la seriedad y respeto que merece; es el momento de que una mujer preparada, que conoce cada rincón de este bello territorio, asuma el liderazgo de cuidar lo que más amamos.
Mi compromiso no nace de una campaña de unos pocos meses; es el resultado de años de trabajo social incansable desde las diversas posiciones que he logrado ocupar, y también de fundaciones, apoyando a mujeres cabeza de hogar y protegiendo a nuestros “peluditos”. Como mujer, esposa, madre e hija, poseo esa sensibilidad que solo se adquiere en el día a día del hogar. Esa perspectiva me permite entender la realidad femenina, no desde la teoría, sino desde la empatía de saber lo que significa luchar por una familia.
Por eso, mi agenda legislativa va mucho más allá de las reformas tradicionales. El empoderamiento femenino y la creación de herramientas reales para la independencia financiera de la mujer son pilares fundamentales de mi propuesta. Una mujer con autonomía económica es una mujer que rompe ciclos de violencia y transforma su entorno. Esta lucha también es para los hombres a quienes invito a sumarse a este proyecto, porque una sociedad que apoya el liderazgo femenino, es una sociedad que progresa íntegramente.
Nuestra labor en el Congreso priorizará también el cuidado a los cuidadores, esos héroes invisibles que hoy el sistema ignora, y el acceso a oportunidades de educación y emprendimiento para nuestros jóvenes. El país debe abrirle las puertas al talento nuevo; legislaré para que el primer empleo y los proyectos juveniles tengan respaldo real, asegurando que el futuro de Colombia no se pierda por falta de herramientas o financiamiento.
En salud, mi voz será fuerte para que el dolor de familias como la de Kevin, el niño que perdió la vida esperando su medicamento para la hemofilia, no se repita.
Necesitamos un Estado que garantice tratamientos y medicinas, especialmente para enfermedades crónicas y huérfanas. Es imperativo que la salud sane y no que dicte sentencias de muerte por negligencia administrativa, y que nuestros profesionales de la salud reciban pagos dignos y oportunos por su labor.
La importancia de tener una representación propia radica en la defensa de nuestro territorio. El Eje Cafetero necesita una senadora que sea puente y solución. Mi trayectoria me ha enseñado que el trabajo social serio se construye con constancia, y esa misma disciplina es la que llevaré al Senado para gestionar inversiones que potencien nuestra economía regional, protejan nuestro paisaje y den bienestar a cada hogar.
A solo 14 días de las elecciones los invito a que este 8 de marzo marquen el logo de la U y el número 99. Juntos, aseguraremos que el Eje Cafetero tenga una senadora que lo cuide con la sensibilidad de una mujer y la firmeza de una profesional preparada. Es tiempo de que el cuidado sea la bandera que transforme a Colombia.


Qué cinismo: cuándo veremos, de nuevo, su gran rostro en las facturas del Acueducto?
Si señora, estamos a 14 días de elegir bien, de escoger candidatos libres de toda mancha, de toda duda, impecables en el manejo de los recursos públicos y sobre todo que no hayan abusado del poder, ni aprovechado que su esposo sea el alcalde de papel que usted puso, para nombrar a sus familiares a diestra y siniestra a vivir de la teta del estado, no se le olvide que usted ocupa el séptimo lugar a nivel nacional de los aspirantes a Cámara y Senado que más familiares tienen viviendo del erario y queestán aprovechando su posición para trabajar por su causa. Dios quiera que por el bien de la ciudad y de todos los pereiranos usted jamás salga elegida senadora de la república, porque sería como poner el diablo a cuidar hostias y eso ya lo demostró con creces en Aguas y Aguas de donde sacó la plata para luego de tres campañas poner a su esposo de alcalde.