A pocos días de que venza el plazo para acceder al descuento del 10% por pronto pago del impuesto vehicular —con fecha límite del 28 de febrero—, contribuyentes en Risaralda volvieron a denunciar dificultades para realizar el trámite por internet. La situación ha incrementado la presión sobre los puntos presenciales de atención y ha generado incertidumbre sobre la continuidad y confiabilidad del canal digital del departamento.
Según reportó El Diario el 23 de febrero, el portal tributario de la Gobernación de Risaralda no se encontraba habilitado para efectuar la liquidación y pago del impuesto, lo que obligó a los usuarios a desplazarse de manera presencial para no perder el beneficio del descuento. El medio indicó que se habían dispuesto 10 puntos físicos para la liquidación y el pago, además de dos entidades bancarias autorizadas como alternativa.
Sin embargo, el panorama de ese mismo día mostró mensajes públicos divergentes. EjeInforma también publicó el 23 de febrero una nota en la que afirmó que el Portal Tributario ya estaba habilitado para realizar el pago del impuesto vehicular por medios electrónicos, incluyendo PSE y tarjetas. La diferencia entre ambas versiones alimentó la percepción de intermitencias o fallas parciales en la disponibilidad del servicio.
Un problema con antecedentes: transición tecnológica y alertas por suplantación
La caída o inactividad del canal virtual no es el único elemento que rodea la coyuntura. En publicaciones previas, se ha atribuido la indisponibilidad del “link de vehículos” en el Portal Tributario a procesos de actualización o transición tecnológica, relacionados con cambio de proveedor y migración de plataforma. En una nota que reproduce el mensaje institucional, se afirma que el departamento se encontraba adelantando una “transición tecnológica” y que, por ello, el servicio virtual del impuesto vehicular estaba temporalmente suspendido.
En paralelo, el componente de seguridad digital también ha marcado la conversación. El 9 de enero de 2026, Caracol Radio reportó una alerta en Risaralda por páginas falsas que suplantaban plataformas institucionales para inducir a los ciudadanos a pagos fraudulentos, con reportes de casos y denuncias ante la Fiscalía. La advertencia insistía en realizar el trámite únicamente por canales oficiales, ingresando desde la web de la Gobernación.
Con el vencimiento del descuento tan cerca, estas dos variables —actualización tecnológica y riesgo de fraude— se cruzan en un mismo punto: la necesidad de contar con un portal estable, verificable y disponible para evitar filas, traslados y exposición a estafas.
Lo que falta por aclarar
Aunque los reportes de medios dan cuenta de la afectación y de explicaciones generales sobre actualización tecnológica, persisten preguntas clave que requieren respuesta oficial: cuál fue la causa exacta de la caída o intermitencia, desde cuándo se presentó la falla, si el problema afectó la liquidación, el pago o ambos pasos, y cuál es el estado real del portal en tiempo real.
También está sobre la mesa el manejo del plan de contingencia para no afectar a quienes buscaban pagar con descuento, así como el balance de impacto: cuántos contribuyentes usan regularmente el canal digital, cuántos trámites se represaron durante la contingencia y qué medidas se adoptaron para mitigar congestión en puntos físicos.
Mientras tanto, para muchos usuarios la prioridad inmediata es no perder el beneficio del 10% por pronto pago, aun si eso implica desplazarse presencialmente. En la práctica, el caso vuelve a poner en discusión la capacidad operativa del departamento para garantizar trámites tributarios en línea en momentos de alta demanda, y la urgencia de reforzar seguridad digital en un servicio que, por su masividad, es un blanco recurrente de suplantación.



